Tras referirse al próximo nacimiento
de su primer hijo, el Príncipe Felipe
inició su discurso en la Lonja en catalán,
citando las palabras de admiración de Jaume
I el Conqueridor sobre Palma: 'I ens va
semblar la més bella vila que mai haguéssim
vist, jo ni aquells qui amb nos eren'. Lo
hizo, eso sí, con una dicción más propia de
Cataluña que de Mallorca. Poco después,
mientras Letizia Ortiz descansaba durante
unos minutos en el palacete de Son Vent, a
la espera de acudir al almuerzo en el hotel
Meliá Victoria, el Príncipe Felipe presidía
un Consell de Govern extraordinario en el
que cada conseller del Ejecutivo de Matas
le informó de los proyectos de su
departamento.
Felipe de Borbón
se mostró especialmente interesado sobre
los planes del Govern para reformar el
Estatut de Autonomía, así como los
problemas que sufre la Comunidad autónoma
debido a la insularidad y a la falta de
financiación del Estado.
Los
consellers le informaron sobre los
ambiciosos proyectos de infraestructuras
emprendidos por el Govern, cuya
financiación estatal está en el aire en el
caso de las carreteras, así como sobre la
necesidad de «reactivar la economía de
Baleares tras unos años de cierto declive»,
explicó luego el conseller portavoz Joan
Flaquer.