VALENCIA.-El Levante está que no le
llega la camisa al cuerpo. Después de ver
reducirse a sólo cuatro puntos su ventaja
con respecto al Mallorca, y ante el
calendario que le espera, los valencianos
se encomiendan al destino. Pedro
Villarroel, presidente levantinista, soltó
ayer una bravata difícil de entender: «Lo
siento por mi amigo Alemany, pero son
equipo de Segunda División», y mientras
tanto José Luis Oltra se vistió por primera
vez de corto para tomar el mando de la
plantilla, tras la destitución del alemán
Bernd Schuster.
José Luis Oltra,
nuevo entrenador del Levante, aseguró ayer
que no va a ser «ni un salvador ni un
revolucionario» en referencia a la corta
etapa (cuatro jornadas) en la que deberá
dirigir al primer equipo en busca de la
permanencia una temporada más en Primera
División.
El técnico, que dirigió
ayer su primer entrenamiento al frente del
Levante, explicó que, a su juicio, «ahora
no importa demasiado quien entrene ni quien
juegue, porque el grupo ha de estar unido y
con el único pensamiento de ganar el
próximo domingo en Albacete para evitar
problemas». A la conclusión del
entrenamiento, Oltra reconoció que ha
pasado la noche «con muchos nervios, apenas
sin dormir» y pensando en lo que le diría a
sus nuevos pupilos y cómo dirigiría el
entrenamiento.
En su debut, Oltra se
mostró convencido de las posibilidades del
equipo de lograr la permanencia y dijo que
el juego del conjunto había sido bueno en
las últimas jornadas, «aunque habrá que
pulir algunos aspectos y reforzar otros».
«No tengo intención de practicar un
juego más directo, ya que lo importante
ahora son los resultados más que el fútbol
bonito, pero tenemos que mantener las
líneas más juntas cuando no tenemos la
pelota y preparar un poco mejor nuestra
estrategia a balón parado. Somos uno de los
equipos que más saque de esquina lanza y,
sin embargo, no logramos anotar en este
tipo de jugadas», añadió.
El
entrenador valenciano pretende que sean los
jugadores «los protagonistas de este tramo
final de liga» porque, según dijo, «son
ellos quienes han de pelear por los buenos
resultados, quienes han de estar
concentrados y seguros de ellos mismos».
Por ello, en la charla que mantuvo con el
grupo, además de explicar cómo iban a ser
sus entrenamientos, Oltra explicó su visión
optimista sobre la situación del equipo y
mostró su confianza en lograr la
permanencia.
«Los jugadores me han
correspondido, me han mostrado su apoyo y
su respaldo, y eso es muy importante para
mí. Además, yo creo que tengo una visión
especial de lo que sucede dentro un
vestuario, porque me suelo poner en la piel
del futbolista, al fin y al cabo no hace
tanto que dejé de jugar», bromeó el nuevo
entrenador.
José Luis Oltra, de 36
años, se ha convertido, a falta de cuatro
jornadas para la conclusión del campeonato
nacional de Liga, en el entrenador más
joven de Primera y Segunda División, aunque
él considera este hecho «una anécdota» y ve
su paso por el primer equipo como «una
oportunidad que todos los entrenadores
sueñan con tener».
«Me considero un
hombre de la casa, y por tanto no me
sorprendería si la directiva decide que
regrese al filial para jugar con ellos la
promoción de ascenso a Segunda División. En
mi contrato no figura que vaya a ser
entrenador del primer equipo, aunque
lógicamente me encanta que se valore mi
trabajo», concluyó Oltra.
El alemán
Bernd Schuster, que fue destituido como
técnico del Levante el domingo tras la
derrota ante el Málaga, afirmó que se
esperaba su salida de la entidad granota
debido a sus tensas relaciones con la
directiva del club.
«Desde hace
tiempo me esperaba de todo con esta gente.
Por eso no me ha sorprendido lo que ha
pasado hoy, pero por otra parte esto forma
parte de nuestro trabajo», afirmó en
declaraciones a 'El Tirachinas' de la
Cadena Cope.
El entrenador germano
confirmó que los problemas con la dirección
del club venían de atrás. «Los problemas
empezaron en enero que se enfriaron mucho
las relaciones y se ha notado que ya no
había intención de seguir conmigo y en
público en la prensa se ha notado que todo
estaba aquí y la campaña que se hizo fue
bastante desagradable. Lo veía venir, si no
era ahora sería al final de temporada».
En la misma línea insistió en que ha
sido despedido por motivos personales. «No
voy a reprochar nada porque es un club
difícil. Lo sabe todo el mundo que lo
conoce. Ya me lo dijeron cuando llegué.
Para mi experiencia me ha venido muy bien
entrenar en primera y por cosas personales
se han roto las relaciones, pero la vida
sigue. No voy ahora a salir a rajar ni a
matar a nadie cada uno tiene su parte de
responsabilidad y está claro que los
resultados mandan, pero hubo otras cosas
que influyeron más», añadió. Además, confió
en que el equipo logre la permanencia.