RAFAEL GABALDON
MANACOR.- Las
excavaciones que desde hace un mes se
realizan en Manacor, tras la fortuita
aparición de huesos humanos de principios
del siglo XX durante una siembra de árboles
en los aledaños de la Iglesia dels Dolors,
parecen confirmar que la iglesia parroquial
descansa sobre los restos de una antigua
mezquita datada entre los siglos X hasta el
XIII. Los restos de cerámicas de esta época
rescatados conforme se ha profundizado la
cota de extracción así lo demuestran.
Inicialmente la arqueóloga
municipal, Magdalena Salas, supuso que los
restos procedían del cementerio de
principios de siglo, que tuvo su ubicación
en dicha zona. Sospechas que se
corroboraron cuando a dos metros de
profundidad se encontraron piezas de la
época cristiana medieval -objetos de
hierro, cerámicas cristianas, vidrios,
collares y rosarios- que datan de los
siglos XIV y XV. Con estos elementos los
expertos afirman que podrán documentar
desde su esperanza media de vida, su dieta
o cómo se les enterraba.
Sin embargo,
el gran hallazgo aguardaba medio metro más
abajo. Revuelto con otros restos,
aparecieron piezas de cerámica islámica que
podían confirmar la existencia de una
mezquita próxima a la céntrica Torre del
Palau. Además, existe documentación escrita
recopilada celosamente por el estudioso
local Alfonso Puerto que atestigua en esta
zona un asentimiento musulmán de 500
vecinos.
Según declaraciones de la
arqueóloga municipal al semanario local de
Manacor Cent per cent: «la aparición
de cerámica islámica en el centro de
Manacor al lado de la iglesia y la Torre
del Palau nos permitirá documentar
científicamente la existencia de una
mezquita durante la dominación
musulmana».
Cabe recordar que cuando
se comenzó la construcción de la Iglesia
dels Dolors, a finales del siglo XIX, se
encontró, según los escritos de la época,
una lápida de la etapa musulmana, de ahí
que las excavaciones arqueológicas sigan su
curso y que el alcalde Antoni Pastor haya
autorizado su continuidad.