El estado de dejadez de la cueva de
Son Caulelles contrasta con la protección
de otros restos arqueológicos de Mallorca.
Entre ellos destaca el recinto talayótico
de Son Fornés, en
Montuïri.
Todos los restos
arqueológicos se hallan protegidos por una
valla que los aisla del resto de
construcciones y se organizan de forma
periódica visitas guiadas.
Una
circunstancia que no se da en absoluto en
Son Caulelles, donde la cueva pasa
totalmente desapercibida entre la basura y
los escombros.
La cueva de
Son Fornés fue construida hace 3.500 años
por una civilización pacífica eminentemente
ganadera que se establecía en pequeños
poblados a lo largo y ancho de toda la
Isla.