A.NAVARRO
MAÓ.-La cuarta edición
de la Feria de Artesanía de Menorca inició
ayer sus actividades con una excursión
guiada por el ceramista Remi Lora a cuatro
talleres de la zona de levante de la isla.
Así, una docena de personas
participaron ayer en la ruta cerámica que
tuvo su primera parada en el taller de
Antonio Vico, muy cerca del poblado
prehistórico de Trepucó.
El
ceramista hizo una demostración del manejo
del torno y de la manipulación del barro de
gres para crear y diseñar objetos de
decoración. Desde tejas convertidas en
lámparas a motivos inspirados en animales
domésticos, tortugas, lagartijas y peces,
combinando cerámica y hierro, para decorar
jardines y fachadas.
Los cortos
paseos por caminos rurales llenos de
historia, entre paredes secas, acercaron al
grupo desde el autobús hasta los distintos
talleres. Senderos abiertos en su día para
comunicar baterías y bastiones con la
fortaleza de Sant Felip y facilitar el
transporte de artillería y el paso de
tropas.
Ruedas de carro
Así, la segunda visita fue al de
Remi Lora, en las cercanías de Sant Lluís,
entre huertos y acebuches, que dio una
"lección" sobre el esmaltado y la
cocción de cerámica. Lora, uno de los cinco
hermanos todos ellos dedicados a la
cerámica, explicó detalladamente el proceso
de elaboración de los colores, su
aplicación sobre el barro y el uso, muy
preciso, de los hornos.
Al estudio de
Margalida Cardona se accede paseando por el
Camí de Cavalls en dirección a Cala
Rafalet. Esta ceramista sorprendió
gratamente al grupo por su habilidad en el
dibujo y mostró distintas técnicas
pictóricas y de esmalte.
Finalmente,
la última etapa tuvo al acebuche como
protagonista. Este árbol, el célebre
ullastre, fue introducido en la isla
por los árabes y está considerado en la
actualidad como patrimonio autóctono
menorquín.
El arader Pere
Pons enseñó como se trabaja su madera para
hacer las tanques, las típicas
puertas rurales de Menorca. Su taller,
situado en el Camí de Biniparrell, recuerda
una antigua serrería. Los retorcidos
troncos y ramas de acebuche, dispuestos a
convertirse en puertas y mangos de
herramientas, rodean el espacio, presidido
por una sierra eléctrica que facilita, hoy
en día, el moldeado de la leña. Pons
explicó también el difícil y ya obsoleto
arte de fabricar ruedas de carro, que debe
conjugar la tarea del carpintero con la del
herrero.
A pesar de no abrir sus
puertas en el recinto ferial de Es Mercadal
hasta el próximo sábado, las asociaciones
de artesanos Entremans y Arteme, junto con
la conselleria insular de Economía han
querido complementar la Feria de este año
con acciones puntuales destacando su
intención de invitar a profesionales del
diseño y la decoración. Así, el jueves, día
7, a las ocho de la tarde, se celebrará en
el restaurante Jeni de Es Mercadal, una
mesa redonda sobre "Artesanía: entre
el arte y el diseño".