PALMA.- Los consumidores han expresado
su opinión sobre el conflicto pesquero
acudiendo masivamente a la lonja para
adquirir pescado recién capturado en el
litoral mallorquín. Sin embargo, la
indudable frescura del producto no ha sido
el único motivo de su presencia en el
recinto portuario. El factor precio también
ha sido decisivo.
Las deseadas
'gangas' en el precio de un producto que
suele estar por las nubes han sido
aprovechadas por los compradores. La
diferencia de precios, de hasta el 200%
entre los que se ofrecían estos días en la
lonja y los habituales en mercados y
pescaderías es muy significativa. El caso
más espectacular es el de la gamba, vendida
por los pescadores a una media de 19 euros
el kilo cuando en el mercado costaba 49
euros. La morralla, una mezcla de peces que
se utiliza como ingrediente básico de los
caldos de pescado, se podía comprar a sólo
3,5 euros en la lonja, aunque también se ha
pagado a 8 la de más calidad. En el
mercado, el precio de la morralla oscilaba
entre 7,8 y 20 euros.
Sin embargo,
no todo han sido ventajas en la lonja. Los
compradores han tenido que hacer colas y,
además, se han llevado el pescado sin
limpiar ni cortar.
La organización
Opmallorcamar, que agrupa a la práctica
totalidad de los pescadores de Mallorca,
agradeció ayer «profundamente» al público
mallorquín «la gran acogida dispensada» a
la apertura de la lonja al consumidor. En
un comunicado, el presidente de la entidad,
Bernat Bonet, también manifiesta su
agradecimiento por las «muestras de afecto
y solidaridad que los consumidores y el
público en general están haciendo llegar
diariamente a los pescadores».
Asimismo, subraya que la venta
directa al público ha posibilitado el
mantenimiento de los puestos de trabajo de
los pescadores.
Opmallorcamar
reitera que la flota proseguirá faenando
con el objetivo de «acercar el pescado
fresco de nuestras costas al consumidor
mallorquín, garantizando de esta forma la
presencia en su mesa de este producto de
incomparable calidad», según Efe.
Por su parte, La Federación de
Mercados de Mallorca, presidida por José
Bonnín, aseguró ayer que ninguno de estos
establecimientos se ha visto afectado por
la crisis de la lonja, ya que sus
pescaderías están abastecidas de productos
frescos.
Esta Federación, que agrupa
a los mercados de Santa Catalina, Pere
Garau, Camp Rodó, Olivar, Llevant, Sant
Ferrá, en Palma, y al de Sóller, se
congratuló de que, desde que comenzó la
crisis, las piedras de estos
establecimientos hayan estado «plenamente
abastecidas de pescado fresco de máxima
calidad, aunque no fuera procedente de
capturas locales».
Esta entidad
recuerda que las capturas locales sólo
suponen un 28% de la oferta total del
pescado y del marisco que se pone a la
venta en las pescaderías de Mallorca.