Uno de los grandes perjudicados en el
contencioso que mantienen el Hotel Neptuno
y el Grupo Cursach puede ser el
Ayuntamiento de Palma. Máxime teniendo en
cuenta el contenido del informe que acaba
de elaborar el perito judicial y la
petición al juez del establecimiento
hotelero de que las arcas municipales
respondan de los daños ocasionados por
haber consentido que la discoteca MegaPark
vulnerara de manera sistemática los límites
sonoros, así como su apertura sin haberse
ajustado a la licencia de restaurante de un
tenedor que tenía concedida.
Por este
último motivo, el grupo municipal de
Esquerra Unida-Els Verds ha interpuesto una
querella criminal a la alcaldesa Catalina
Cirer y su teniente de alcalde de Urbanismo
en la que les acusa de prevaricación. En
este proceso, los imputados todavía no han
sido llamados a declarar.