La portavoz socialista Francina Armengol
acusó ayer al president Matas de «mentir»
por haber asegurado que el Govern no iba a
subir el impuesto de las gasolinas, apenas
una semana antes de que Ramis de Ayreflor
anunciara este medida. «Este Govern engaña
a los ciudadanos y, por tanto, no es de
fiar», sentenció Armengol.
La
diputada autonómica socialista atribuyó el
elevado nivel de endeudamiento de la
Comunidad a los gastos «superfluos»
contraídos durante esta legislatura, entre
los que enumeró la creación de la
televisión autonómica -que también el Pacte
quería poner en marcha-, el patrocinio del
equipo ciclista Illes Balears Banesto, la
compra de Costa Nord al actor
norteamericano Michael Douglas o la
construcción del futuro hospital de
referencia Son Dureta II en Son Espases. El
PSOE es partidario de que reformar las
actuales instalaciones de Son Dureta en vez
de construir uno nuevo, pero el Govern
rechaza esta opción y quiere cumplir su
compromiso electoral.
Por su parte,
el conseller Lluís Ramis denunció el doble
discurso del PSOE: «mientras el Gobierno
socialista nos obliga a subir la gasolina,
Francesc Antich y Francina Armengol nos
critican por hacerlo», señaló.
Según
Ramis, las negociaciones con el Ministerio
de Economía para pactar el plan de
saneamiento iban sobre ruedas hasta que se
produjo un punto de inflexión, coincidieron
con las declaraciones en las que Antich y
Armengol auguraban que el Govern iba a
subir la gasolina. Fue entonces, según
Ramis, cuando el Ministerio modificó su
postura y obligó a la Comunidad autónoma a
asumir esta medida fiscal.
En
cualquier caso, Ramis confía que al final
no sea necesario aplicar la subida, ya que
el presidente Rodríguez Zapatero se ha
comprometido a facilitar un nuevo sistema
de financiación autonómica antes de 2006
para paliar la deuda sanitaria.