MARCOS TORÍO
PALMA.- Después de
cuatro años de construcción y muchos
retrasos, la antigua casa de Can Salas es
desde ayer mismo la nueva Biblioteca
Pública del Estado en Palma. La ministra de
Cultura, Carmen Calvo, acompañada del
presidente del govern balear, Jaume Matas,
inauguró las instalaciones que nacen con la
vocación de «contribuir a garantizar el
derecho a la información y a la cultura de
todos los ciudadanos», así como, de
«fomentar el hábito de lectura en la
sociedad», según expresó Calvo en su
discurso.
El edificio «moderno y
flexible», ubicado en la plaza de Santa
Catalina, tiene una superficie de 4.774
metros cuadrados distribuidos en seis
plantas en las que el Ministerio de Cultura
ha invertido algo más de 6 millones de
euros. 4,9 corresponden a la obra, mientras
que 1,2 se han destinado al equipamiento,
siguiendo el marco del Plan de
Modernización de las Bibliotecas Públicas
del Estado.
Las cifras que arroja la
nueva biblioteca incluyen un fondo de
200.000 títulos, 2.000 publicaciones
periódicas, 10.000 ejemplares en la
fonoteca y 115 ordenadores. En cuanto a su
distribución, el semisotano alberga un
salón de actos; la planta baja, la
hemeroteca y la sección de préstamos; la
primera planta, las áreas infantil y
juvenil, además de los talleres, mientras
que la segunda planta se ha reservado para
las salas de lectura, audio e internet.
La inauguración de esta sede,
diseñada por el arquitecto José Luis Martín
Clabo, pone fin a 50 años compartidos con
el Archivo del Reino de Mallorca de la
calle Ramon Llull, un espacio que
«resultaba insuficiente para albergar todos
los servicios que demanda la sociedad de la
información en el siglo XXI».
Calvo
destacó en su intervención la «excepcional
importancia» de los fondos especiales de la
Biblioteca. Bajo el nombre de Fondo Antiguo
se engloban manuscritos e incunables, así
como, obras impresas entre el siglo XV y
1958. Otros fondos recogen títulos de la
colección Joan Estelrich; obras del
escritor Joan Rosselló de Son Forteza;
partituras del compositor Juan María Thomàs
y obras y estudios sobre la vida y obra de
Ramon Llull.
Ramon
Llull
La ministra se detuvo,
precisamente, en la sección dedicada a
Llull, que calificó como de «auténtica
joya». Además, se refirió al filósofo como
«mallorquín universal» y «creador de la
lengua literaria catalana» a la que
recurrió como forma de «llegar a todos los
públicos» gracias al soporte del libro.
Incidió entonces en el carácter abierto del
nuevo centro: «En un país como el nuestro,
de cultura diversa y plurilingüe, sería un
error considerar las bibliotecas como
monumentos culturales aislados y en sí
mismos autosuficientes, y máxime en estas
islas, que acogen población de tantas
nacionalidades, cultura y lenguas».
Como espacio vivo, la biblioteca
contará con actividades culturales
permanentes que prestarán especial atención
a los más jóvenes para inculcarles el
placer por la lectura, algo en lo que
coincidieron tanto Calvo como Matas. Así,
está previsto que se celebren clubes de
lectura, visitas para centros escolares y
concursos de pintura. También se
programarán actos puntuales como encuentros
con autores, conferencias y exposiciones.
La ministra destacó el «esfuerzo
presupuestario» del Plan de Modernización
de las Bibliotecas Públicas estatales
destinado a adquirir fondos bibliográficos.
Permitirá «ofrecer un servicio público de
calidad» porque, dijo, «una sociedad
lectora es una sociedad desarrollada, libre
y creativa».
Otros esfuerzos que
agradeció fueron los realizados por el
Govern en su colaboración con el Ministerio
de Cultura para sacar adelante un proyecto
iniciado con la cesión al Estado del solar
en 1997 al que siguió un convenio entre
ambos en 1999.
Matas, por su parte,
durante su intervención dijo que el «reto»
de Can Salas era convertirse en un «foro de
atracción» y un «referente de la vida
cultural de Palma». De momento, según el
presidente balear, alberga «el mayor
patrimonio de incunables, manuscritos y
partituras de toda España», incluso un
Ptolomeo del XVI, «único en el
mundo».
La plana mayor de la
política asistió a la inauguración en la
que se encontraban: el conseller de
Cultura, Francesc Fiol; el delegado del
gobierno, Ramon Socías; la directora
general de Cultura, Catalina Sureda; la
alcaldesa de Palma, Catalina Cirer; el
concejal de Cultura de Cort, Rogelio
Araújo; los titulares de Cultura en el
Consell, Dolça Mulet y Guillem Ginard; el
secretario general del PSIB, Francesc
Antich, o el presidente del Parlament, Pere
Rotger, entre otros.
El mundo
cultural estuvo representado por nombres
como los de Gabriel Janer Manila, Román
Piña Valls, José Carlos Llop, Camilo José
Cela Conde, Biel Florit, Guillermo Rosselló
Bordoy, Joan Company, Joan Guaita, Lleonard
Muntaner, Joana Mª Palou o Cris
Pink.
Tras el recorrido por Can Salas
se ofreció en el exterior un
cóctel.
Can Salas abre mañana sus
puertas a los usuarios. De lunes a viernes
lo hará entre las 10 y las 13 horas y por
las tardes, entre las 16.30 y las 20 horas.
Los sábados cerrará a las 13.30 horas y los
domingos todo el día.