A. NAVARRO
MAÓ.- «Tan sólo
un 10 por ciento de los trabajadores sin
papeles de Menorca conseguirán
normalizar su situación», aseguró ayer
Sadvi Mohamed, presidente de la Asociación
de Mauritanos de la isla y portavoz del
colectivo de trabajadores extranjeros, al
término de la reunión convocada por Javier
Tejero, director insular del Estado en
Menorca, con representantes de la patronal,
los sindicatos, las ONG, oficinas de empleo
y Seguridad Social, para evaluar la marcha
del proceso de normalización de extranjeros
iniciado el pasado 7 de febrero.
El
proceso, según expuso Javier Tejero, se
está desarrollando correctamente. A pesar
de que costara arrancar, se espera llegar a
conceder el permiso de residencia a 1.500
trabajadores, contando con el «efecto
aluvión» de final del plazo que expira el
próximo 7 de mayo. Una cantidad lejana de
los más de 3.000 previstos en un principio
y de los aproximadamente 300 estimados por
los propios extranjeros.
Así, el
director insular del Estado se mostró
satisfecho porque nunca la administración
había facilitado tanta información en
situaciones semejantes. «Prácticamente
todos los inmigrantes saben lo que tienen
que hacer», subrayó. Para muchos
inmigrantes el demostrar que residen en
cualquiera de los municipios de Menorca
desde hace seis meses es el principal
escollo a la hora de regularizar su
situación.
Según sus representantes,
debería bastar con demostrar la residencia
a partir de los sellos del pasaporte, las
cuentas bancarias o los volantes médicos.
«Si no se quita el empadronamiento y el
contrato de trabajo como condiciones este
decreto va a ser un fracaso», lamentó Sadvi
Mohamed. Defendió que debe tenerse en
cuenta que, para alguien recién llegado a
la isla que quiera trabajar, es «muy
difícil» alquilar un piso, ya que suelen
alojarse en casa de algún amigo o familiar
hasta poder estabilizarse.
Trabajo 'en negro'
En
cuanto a los contratos de trabajo, explicó
que «muchos empresarios prefieren trabajar
en negro y te despiden en cuanto
hablas de contrato». Sus datos indican que
en Menorca más del 70 por ciento de los
trabajadores del sector de la construcción
son extranjeros y, de ellos, más de la
mitad no tiene papeles.
Según José
Reyes, secretario general de UGT en
Menorca, el sindicato ve muy positivo un
proceso de normalización de tal envergadura
pero apuntó que los límites del decreto son
«muy estrictos» y defendió una nueva ley
más flexible.
Por este motivo, la
Seguridad Social ha denegado tan sólo cinco
solicitudes, ya que los que no cumplen con
los requisitos no acuden a regularizarse.
En opinión del sindicato, «los empresarios
esperarán hasta última hora para realizar
las solicitudes en función de sus
necesidades de cara al verano».
Así
las cosas, el servicio doméstico es el
sector que lidera la tramitación de papeles
ya que lo hace a título individual y
responde al colectivo con mayor grado de
información.
El proceso va a
más
El representante de la
Federación de la Pequeña y Mediana Empresa,
el abogado Santiago Lafuente, también
valoró que la agilización del proceso va a
más, aunque muchos de los trámites dependan
de que a las empresas «les interese
contratar a este personal».
Para los
empresarios «se trata de un colectivo muy
remiso a empadronarse en cuanto llegan ya
que psicológicamente se muestran muy
remisos a identificarse y mover papeles
ante cualquier entidad o institución».