INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El
Ayuntamiento de Palma procederá en los
próximos días a clausurar las viviendas del
edificio que ocupa el club Top
Models, por carecer de licencia para
ejercer la actividad. El local de alterne,
que funcionaba con licencia de restaurante
y que, definido ayer como «prostíbulo» por
el teniente de alcalde de Urbanismo,
Rodrigo de Santos, fue clausurado por Cort
el pasado 11 de noviembre por no atenerse a
la actividad que en él se desarrollaba y
que figuraba en la licencia otorgada en su
día por el Consistorio palmesano.
Una argucia clásica en esta clase de
locales que es habitual que funcionen con
licencia musical o de restauración. Tras
centenares de denuncias vecinales el
Ayuntamiento de Palma procedió a su
clausura, aunque no así de las dos
viviendas situadas en el piso de arriba del
local y que, hasta ahora, han seguido
funcionando.
Según el propietario
del establecimiento, en palabras del
concejal de Urbanismo, él decía que «eran
viviendas privadas pero ahora tenemos
pruebas suficientes para demostrar que allí
se ejerce una actividad y que carecen de
licencia para ello». ¿Y qué actividad es?,
le preguntaron al edil. «Es un prostíbulo»,
apuntó Rodrigo de Santos.
En las
próximas horas, y según lo declarado ayer
por el edil, «procederemos al cierre
integral del edificio porque queda
demostrado que allí se ejerce una actividad
sin licencia», afirmó el también portavoz
municipal.
Por lo informado ayer por
Rodrigo de Santos en las últimas semanas
Cort ha puesto a trabajar a agentes de la
Policía Local y al equipo técnico de
Urbanismo sobre el tema de forma que ahora
«hemos acumulado toda una serie de informes
policiales y técnicos sobre el tema para
proceder a la clausura integral de este
edificio y de las viviendas del piso
segundo y tercero» , apuntó el responsable
de Urbanismo.
Pidieron
licencia
Como señaló el edil, y
dado que no existe la licencia de actividad
para ejercer de forma legal la
prostitución, el propietario del local
podría haber procedido a obtener «la
licencia de sala de fiesta o alquiler de
habitaciones», afirmó. De hecho, como
reconoció el propio Rodrigo de Santos, «en
su momento lo hizo pero se le denegó para
la planta segunda y tercera», afirmó.
Con ello para el concejal queda
demostrado que «el propietario queda en una
flagrante contradicción al afirmar que los
pisos son particulares y, sin embargo,
solicitó en su momento la correspondiente
licencia de actividad», ejemplificó el
concejal de Urbanismo.
«Es indudable
que no son pisos particulares y, por ello,
las medidas de seguridad para ejercer la
actividad que allí se practica no sólo
carecen de licencia sino que no se ajustan
a lo exigido», remarcó el portavoz del
equipo de gobierno.
Ubicado en el
número 20 de la calle Jeroni Pou, los
propietarios de este club de alterne como
anotó el edil, «pidieron en su momento una
licencia similar para ubicar otro local en
el Polígono de Son Castelló». Desde Cort se
le informó de todos los trámites y
licencias que debería obtener para ello,
«pero aquí en el caso de este club, no»,
agregó el concejal. Rodrigo de Santos no
precisó ayer el día ni la fecha concreta en
la que la Policía Local procederá a la
clausura de estos dos pisos, tal y como
venían exigiendo desde hace años los
vecinos de los pisos próximos a ellos. No
es el único caso que sufre el barrio de Ses
Veles y Foners, donde hay más de una decena
de fincas y comunidades de vecinos que
deben soportar todas las molestias
derivadas de convivir con un prostíbulo
bajo sus casas. Ayer Cort sentó un
precedente en este caso para poder resolver
la cuestión.