ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.-
Los clubes de alterne se bajarán de
los taxis de Palma. Durante los últimos
años, las puertas traseras de estos
vehículos han sido invadidas por anuncios
que publicitan este tipo de
establecimientos contraviniendo la
ordenanza municipal que regula el sector.
Esta normativa exige a los
profesionales de la conducción en su
artículo 39 que la publicidad «no atente
contra criterios de moralidad y buenas
costumbres». Y hace tan sólo unos días Cort
ha dicho basta mediante una circular
que ha remitido a todas las asociaciones de
taxistas de Palma.
Los adhesivos de
los vehículos van desde los más sutiles, en
los que simplemente aparece una rosa y el
nombre del local escrito con una tipografía
inequívoca, hasta los más explícitos. Y
entre ellos, el que se reproduce en esta
página y que está protagonizado por una
bailarina ligera de ropa; con fajos de
billetes sujetos por su ropa interior; y
saludando al pasajero del taxi asida a una
barra americana, que es así como se
denomina al elemento que han hecho célebre
los espectáculos de strip tease en
el cine americano.
El pasado 16 de
febrero, Miguel Femenía enviaba a todos los
taxistas un aviso a navegantes. El
jefe de área del Negociado de Transportes
del Ayuntamiento de Palma advertía en su
escrito que «la inspección técnica
municipal exigirá el cumplimiento de los
preceptos reglamentarios reguladores de la
publicidad exterior en los vehículos
auto-taxis».
Lo que «excluye», según
esta circular municipal, «cualquier
referencia a aspectos que puedan quedar
incursos en la referida conceptualización».
Y añade que, por lo tanto, «no se admitirá,
como criterio de adecuada prestación del
servicio, la presencia de elementos
publicitarios que hagan referencia a
establecimientos que publiciten las
llamadas actividades de alterne o
similares».
El Ayuntamiento de Palma
no ha actuado de oficio a pesar de
constituir una práctica sobradamente
conocida. Lo ha hecho a raíz de una
denuncia que llevaba por título «Ligueros,
bragas, sostenes y el artículo 39, mala
combinación» y que alertaba de esta tan
extendida como irregular fuente de ingresos
para los taxistas.
El
detonante
Esta denuncia ha sido
el detonante de la decisión municipal al
destacar que hay numerosos vehículos que
portan anuncios que contienen «señoritas
con medias, ligueros, bragas y sostenes» y
que «en todas las prendas detalladas asoman
billetes, lo cual es denigrante para
cualquier persona».
«No siendo la
puerta de un taxi», asegura, «el lugar más
apropiado para exhibirlas ya que entran por
ella todo tipo de personas, de todas las
edades, razas y religiones, hiriendo
sensibilidades». «Siendo lo que
menos molesta», asevera el escrito, «las
letras impresas que dicen American Table
Dance Show Bar». Los denunciantes
consideran que «eso es lo de menos» y que
«lo más denigrante es detallarlo con un
dibujo tan expresivo y
contundente».
Cort delata al
denunciante
El Ayuntamiento de
Palma se ha visto obligado a actuar a
instancias de esta denuncia. Lo ha hecho
dando la razón punto por punto a los
denunciantes, pero curiosamente
delatándolos. Y es que, llama la atención
que el firmante de la circular municipal,
Miguel Femenía Reus, ponga en conocimiento
de todo el sector, con nombres y apellidos,
quién ha denunciado una práctica extendida
y que no se ajusta al contenido de la
normativa municipal. Es más, su escrito
comienza con la identidad de quienes han
puesto en conocimiento de Cort esta
irregularidad para que se subsane. Eso, de
cara al resto de
conductores.
Distinta es la postura
del Consistorio delante de quienes han
pedido que se cumpla la ordenanza
municipal. A ellos, y a través de un correo
electrónico, se les ha comunicado que «por
parte de la Jefatura del Area de inmediato
serán cursadas las oportunas advertencias a
las asociaciones profesionales y a las
entidades que gestionan emisoras de
autotaxi, a fin de poner de manifiesto los
incumplimientos detectados». Lo que obvió
el Ayuntamiento es que además, se iba a
chivarse del denunciante.