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EL MUNDO OPINA
Como debe ser
Los pactos no sólo son para ser
cumplidos, sino para llevarse bien las
partes contratantes, resultando absurdo que
por distonías personales o rivalidades de
partido lo que está en el orden natural de
las cosas -que los afines gobiernen juntos-
presente grietas y desencuentros. Hay que
elogiar, en este sentido, a UM y al PP de
Calvià que han sabido superar malos
entendidos y poca comunicación utilizando
el mejor instrumento para ello: hablando. Y
hablando es cuando afloran a la superficie,
tanto lo que separa como lo que une. ¿Qué
separa a UM del PP en Calvià?
Prácticamente, nada. Nada de fondo ni nada
serio. De ahí que las discrepancias, al
final, se hayan diluido con este reparto de
poder que no es fruto ni de la presión ni
de exigencia alguna, sino de la concordia,
lógica, además, en este caso al unificar
las competencias de Medio Ambiente en la
misma concejalía.
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