EDUARDO COLOM
CALVIA.- Dieciocho
meses después de iniciar su singladura, el
Pacte per Calvià afronta estos días su
primer proceso serio de regeneración
interna.
Según ha podido saber este
diario, el alcalde, Carlos Delgado (PP),
estampó ayer su rúbrica sobre un decreto en
virtud del cual serán redistribuidas varias
áreas municipales. Entre ellas, Medio
Ambiente, que a partir de ahora dejará de
estar controlada por los populares
para pasar a manos de su socio de gobierno,
Unión Mallorquina.
Igualmente, la
reorganización contempla el cambio de
cromos entre dos concejales del Partido
Popular. La hasta ayer regidora de
Servicios Sociales y Participación
Ciudadana, Teresa Martorell, asumirá
ciertas competencias en materia de Sanidad
que pertenecían a José Manuel Ruiz. Este, a
su vez, estará al frente del departamento
de Participación Ciudadana, que añadirá a
los que ya controla: Educación y Servicios
Generales.
Fuentes próximas al
alcalde declararon ayer que este cambio
forma parte del proceso de
perfeccionamiento del Pacto y que servirá
para mejorar la gestión municipal.
Asimismo, recordaron que a la hora de
firmar la alianza ya se contempló la
posibilidad de someterla a futuras
revisiones.
A partir de ahora, los
dos concejales del partido regionalista que
lidera Isidre Cañellas tendrán bajo su
poder siete departamentos. Cañellas seguirá
rigiendo en Juventud, Economía y Hacienda y
Comercio, mientras que su compañero de
filas Joan Thomàs suma la recién estrenada
área de Medio Ambiente a las competencias
en Mantenimiento, Vías y Obras y Nuevas
Tecnologías.
Pacto 'con
altibajos'
Desde UM se valoraba
ayer positivamente el reajuste y se
remarcaba que «evitará fricciones
innecesarias» y ahorrará que las áreas de
Mantenimiento y Medio Ambiente entren en
conflicto, como ya ha ocurrido en alguna
que otra ocasión (cabe decir que UM
gestionaba el mantenimiento del Paseo
Calvià así como de la red de caminos
rurales).
La cesión de competencias
se oficializa cinco días después de que
Delgado y Cañellas comparecieran
públicamente para hacer balance del Pacto y
tácitamente dieran por inaugurada su
segunda fase.
En dicha
comparecencia, el alcalde admitió que tanto
su partido como él habían cometido errores,
reconoció que el Pacto «ha tenido sus
altibajos», resumió este año y medio
diciendo que la cosa «empezó muy bien,
continuó regular y ha acabado también muy
bien» y remachó con una frase que
adelantaba lo negociado entre bambalinas:
«Ya se han puesto las bases para que la
cosa funcione mejor».
A los cambios
citados hay que añadir las recientes
alteraciones en la plantilla encargada de
Protocolo, cuya labor generó críticas desde
las filas de UM, como ya publicó este
periódico hace unos meses. Tanto desde UM
como desde el PP no se descarta que en un
futuro inmediato se puedan pactar otros
reajustes, si bien todavía no hay nada
definido.