| |
|
IMPRESIONES
ITV de edificios: las prisas y la precipitación son malas consejeras
Sólo el entusiasmo ordenancista de Cort
explica que una cuestión, tan delicada y
por tantos motivos, como es la Inspección
Técnica de Viviendas se haya adoptado sin
tener adecuadamente perfilado el alcance de
la inspección y los criterios a tener en
cuenta. Esta concreción que reclaman
arquitectos y aparejadores no es baladí: en
definitiva es la que fija los derechos y
obligaciones de las partes concernidas,
propietarios y técnicos, estos últimos los
grandes beneficiados por la normativa
municipal. Las prisas son, además, malas
consejeras y este aplazamiento de un año
para la entrada en vigor de la ITV de las
viviendas constituye un severo sinapismo
moral y político para una institución que
no puede lanzarse frívolamente a aventuras
sin tener todo el modus operandi bien
definido. Lo que hace dos meses debería
haber entrado en vigor ha sido suspendido,
lo cual revela poca seriedad por parte de
los responsables políticos.
|
|
|
| |
 |
|
|
|