M. R.
MAÓ.- Correos acabará
con la situación surrealista en la que
trabajaban los carteros de Alaior. Así, los
siete trabajadores dirán adiós a tener que
ir al lavabo al bar de al lado o tener que
lidiar con un espacio de tres por seis (18
metros cuadrados). La empresa estatal ha
comunicado que en breve se iniciarán las
obras de adaptación de un nuevo local que
triplica la superficie del anterior y que
podría entrar en funcionamiento en
verano.
La nueva sede estará ubicada
en la calle San Pedro y tendrá una
superficie total de 141 metros cuadrados.
Además, dispondrá de 408 apartados postales
y albergará a una plantilla de 8 personas
(entre personal de reparto y de atención al
público).
Además, esta oficina
solventará las problemas de las
urbanizaciones limítrofes de Cala en Porter
a Son Bou. Correos alega que así se
mejorarán las condiciones de trabajo y que
se dará buen servicio a los más de 8.200
habitantes. La media anual de envíos
distribuidos alcanza los 975.300 sobres de
correspondencia ordinaria, 30.200
certificados y unos 4.200
urgentes.
Otro de las oficinas
problemáticas es la de Es Castell con unas
dimensiones de sólo siete por tres metros.
Allí trabajan en condiciones
mejorables un total de cinco
carteros que debido al poco espacio que hay
entre la pared y su silla tienen que pedir
a sus compañeros que se
levanten.
Correos baraja la idea de
fusionar esta oficina con la de Maó. Pero
ésta también contemplará cambios ya que el
edificio histórico que alberga la oficina
central será rehabilitado durante el 2005.
De momento, Correos está buscando dos
nuevos locales para poder desalojar el
actual en el momento en que se inicien las
obras. Serán dos los nuevos módulos porque
la sociedad estatal ha decidido separar el
servicio de cartería del de atención al
público.
La cartería y la sala de
dirección se llevará a un lugar lejos del
centro urbano, pero lo suficientemente
próximo para que los carteros tengan fácil
acceso a la recogida.