MIREYA ROURA
MAÓ.- El
consumo de drogas cada vez se acentúa más
entre los jóvenes de Maó. En 1995, un 53%
de adolescentes respondió no a la
pregunta de si habían consumido drogas
alguna vez. En cambio, un estudio realizado
por Projecte Home desvela que sólo un
tercio de los 396 de los alumnos que han
sido entrevistados durante 2003- 2004 han
respondido negativamente a la misma
pregunta.
Los autores del estudio
calificaron ayer de «alarmante» el aumento
del consumo en los centros educativos.
María Jesús Aínsa, psicopedagoga, explicó
que una de las causas de este fenómeno es
que los adolescentes tienen un contacto
cada vez más precoz con el mundo de las
drogas y que posiblemente sea en los
institutos donde se produce el
primero.
En la encuesta de 1995, un
39% de los adolescentes comprendidos entre
los 14 y 17 años afirmaron que nunca se les
había ofrecido sustancias ilícitas. En
cambio, el estudio comparativo realizado en
2003 demuestra que la droga es cada vez más
accesible, puesto que sólo un 25% de los
entrevistados desconocen lo que es un
ofrecimiento. «Todos los estudiosos
coinciden en que a mayor accesibilidad
existe mayor consumo» aseveró José Cardona,
director del Projecte Home.
Por otro
lado, Aínsa opinó que hace diez años
existía un cierto «miedo y respeto» hacia
el consumo de sustancias estupefacientes
que ahora se ha perdido. En cambio, en las
situaciones actuales, el grupo de amigos
cobra mucha fuerza. «Los adolescentes
piensan que así serán más aceptados o que
llamarán más la atención de sus
compañeros», explicó.
Mayor factor
de riesgo
Pese a la gran cantidad
de información que llega a los jóvenes
actualmente, una de las preguntas clave del
estudio es: ¿Hasta qué punto la escuchan?.
Aínsa ha llegado a la conclusión de que el
flujo informativo que llega de los medios
de comunicación y revistas es
erróneo.
En contrapartida, se baraja
la hipótesis de que el adolescente de hoy
en día tiene una «extrema necesidad» de
avanzarse a su edad. Es por ello que,
dependiendo del grupo de gente con el que
vaya, el alumno puede estar en una
situación de riesgo.
Para Aínsa, el
grupo de amigos puede ser una «diana
perfecta y fácil» y en esta situación se
preguntó: «¿Hasta qué punto son decisiones
personales los primeros pasos con las
drogas?»
A su juicio, el hecho de
que el contacto con las drogas sea hoy en
día más rutinario, «demuestra que el
consumo se da en los centros educativos».
Otra de sus conclusiones es que el
«conseguir» ya no está restringido, como
hace diez años, a determinados ambientes .
«Las drogas tienen acceso a todos los
ambientes y los adolescentes ya no tienen
por qué buscarlas», explicó.
Cuando
la psicopedagoga preguntaba a los
adolescentes el motivo de su consumo, la
mayoría de respuestas giraban entorno a
supuestos problemas personales. No
obstante, los adolescentes daban a entender
que no prestaban mucha atención a las
relaciones familiares. Eso sí, reconocían
que en el último momento necesitaban a sus
padres para afrontar este tipo de
problemas.