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EL MUNDO OPINA
Bien pero demasiado lento
Nada resulta más injusto y arbitrario
que a situaciones iguales se le den
soluciones diferentes, una mejor y otra
peor. Es lo que, desde siempre, ha venido
ocurriendo con los funcionarios del Estado
destinados en Baleares en relación con sus
homónimos canarios. Esta situación de
inferioridad no sólo era manifiestamente
injusta, sino que perjudicaba a nuestra
autonomía al desincentivar la venida de
funcionarios dadas sus peores condiciones
económicas por mor de la insularidad. Por
poner un ejemplo, el tradicional déficit
policial que padecemos tiene bastante que
ver con esta desincentivación. Ahora,
parece que se ha vencido la única y
sorprendente oposición de los socialistas
que han conseguido, hasta el presente,
enervar el tratamiento parlamentario del
candente problema. Parece que, por fin, se
han unido al resto de las fuerzas políticas
para poner en marcha el proceso que acabe
con una discriminación y una arbitrariedad
que no había manera de eliminar.
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