El incremento del plus de insularidad a
los empleados públicos destinados en
Baleares y la equiparación coya está en
marcha. Sin embargo, aún habrá que esperar
un tiempo para que se materialice.
El
delegado del Gobierno en las Islas, Ramon
Socías, en declaraciones a EL MUNDO/El Día
de Baleares, confirmó hace unas semanas
este extremo. Según Socías, la plena
equiparación con los empleados públicos
destinados en las Islas Canarias se logrará
dentro de tres años. La primera oleada, con
una subida del 33%. El segundo año subiría
a 66% y el tercer año al 100%. Si estos
plazos se cumplen, la paz social entre
Gobierno y sindicatos se sellaría en torno
a la insularidad.
Las reacciones de
los tres sindicatos personados en la mesa
de negociación -CCOO, UGT y CSI-CISF- a las
palabras de Socías fueron pesimistas.
Durante las reuniones no salió a relucir en
ningún caso el fondo de las reclamaciones:
una equiparación con Canarias. Los
sindicatos llegaron a proponer a sus
interlocutores de ambos ministerios
establecer una serie de plazos. Hasta tres
años para lograr la completa equiparación
con los otros empleados públicos destinados
en el archipiélago canario. A pesar de este
aparente encuentro entre ambas partes, aún
hay una serie de escollos no abordados en
la negociación por el incremento de
insularidad. La principal traba se refiere
a la doble insularidad. Los interlocutores
no han abordado el incremento mayor que
habrían de percibir los empleados públicos
destinados en Menorca, Eivissa y
Formentera.
Por otra parte, el
Consell Insular de Mallorca aplicará este
mismo año el plus de insularidad a sus
funcionario.