M. A. RUIZ
PALMA.- El conseller de
Medio Ambiente, Jaume Font, había elegido
el día en que entraba en vigor el Protocolo
de Kioto para presentar en el Parlament su
plan contra el cambio climático, pero tan
sólo unas horas antes el ex presidente del
Govern, Francesc Antich, se encargó de
caldear el ambiente.
En declaraciones
efectuadas a la agencia Efe, Antich acusó
ayer al Govern de provocar el cambio
climático por desarrollar grandes
infraestructuras viarias como las
autopistas, que a su juicio constituyen una
invitación a utilizar los vehículos
privados, «principales emisores de gases
contaminantes» a la atmósfera.
El
secretario general del PSIB también auguró
que la nueva Ley de Puertos elaborada por
el Govern, que permitirá autorizar nuevos
puertos deportivos si cuentan con el
respaldo del Consell Insular, disparará la
emisión de gases que causan efecto
invernadero en Baleares. Por último, Antich
acusó al Govern de no querer debatir estos
problemas en el Parlament.
Como
prueba palmaria de esta sensibilidad
medioambiental, el diputado socialista
Andreu Crespí defendió ayer en el Parlament
una propuesta para que todos los
fabricantes de teléfonos móviles incorporen
un «conector universal» de baterías, pues
ahora los distintos modelos son
incompatibles entre sí.
Una
iniciativa que, incomprensiblemente y no
sin cierta guasa por parte de algunos
diputados, fue rechazada ante la evidencia
de que difícilmente el Parlament balear
logrará alterar los planes de las grandes
multinacionales de las
telecomunicaciones.
'Mensajes
apocalípticos'
Minutos antes, el
conseller de Medio Ambiente Jaume Font
comparecía ante la Cámara autonómica para
exponer su plan contra el cambio climático.
Durante su intervención, rechazó asumir una
«visión catastrofista» de las consecuencias
del cambio climático y subrayó la necesidad
de abordar esta cuestión con «prudencia»
pues no cuenta con pleno consenso entre la
comunidad científica. «El Govern
tiene muy claro que no potenciará ni
mensajes apocalípticos, ni supuestos
escenarios climáticos de futuro tan
inquietantes como difíciles de demostrar
científicamente con un rigor absoluto»,
declaró en la Comisión de Ordenación
Territorial del Parlament.
El titular
de Medio Ambiente defendió la necesidad de
controlar las emisiones de dióxido de
carbono en Baleares en cumplimiento del
protocolo de Kyoto, no sólo por imperativos
medioambientales, sino también para
garantizar el futuro económico de las
islas. Así, explicó que las islas emiten
actualmente nueve millones de toneladas de
CO2 al año y deberán reducir sus emisiones
en 2,1 toneladas anuales para cumplir las
exigencias de Kyoto, informó Europa
Press.
Además, recalcó que la
protección del medio ambiente es compatible
con el crecimiento económico y la calidad
de vida. «El bienestar no es un privilegio
coyuntural derivado de una etapa histórica
concreta, sino que es un derecho asumido
del que la sociedad no piensa prescindir
tan facilmente», declaró.
Para
controlar las emisiones de gases de efecto
invernadero, el conseller destacó la
importancia de reducir el consumo de
energía en Baleares, a partir de criterios
de eficiencia energética y una mejor
gestión de los recursos.
Font destacó
que el Govern ha elaborado un Plan, que
será gestionado por la nueva Dirección
General de Cambio Climático, a partir de
una «visión transversal» del problema, que
implique a todas las Administraciones y a
todos los sectores de la sociedad balear.
Según anunció, los planes directores de
Transportes y Energía diseñados por el
Govern jugarán un papel esencial en esta
estrategia.