LORENZO MARINA
PALMA.- Baleares
contabilizó en 2004 un total de 1.977
denuncias por malos tratos, un 15,88 por
ciento más que el año anterior, según datos
del Ministerio de Interior, aportados por
la Conselleria de Presidencia con motivo de
la primera reunión de la Fundación Balear
contra la Violencia de Género celebrada
ayer y que contó con la presencia de la
consellera de Presidencia, Rosa Puig y la
directora del Institut de la Dona, Isabel
Llinàs.
De acuerdo con este informe,
el Instituto Balear de la Mujer recibió en
ese periodo 10.916 consultas, de las cuales
el 38%, 4.194, estuvieron relacionadas con
malos tratos,
Los centros de acogida
para víctimas de malos tratos disponibles
en las Islas albergaron a 302 mujeres y 327
niños, lo que supone un incremento total
del 11 por ciento en relación a 2003.
Las mismas fuentes señalan que en lo
que va de año se ha producido una muerte
por violencia doméstica, la de Veronika
Kovaloska, la joven que supuestamente fue
golpeada en Cala d'Or y posteriormente
arrojada desde el balcón por su compañero
sentimental.
En 2004 fueron dos de
las fallecidas por esta causa y 4 en 2003,
según estos mismos datos, que informan de
que la cifra en el conjunto de España
alcanzó las 71 y 72 muertes,
respectivamente. Hasta ayer, en el país se
han contabilizado 8 muertes.
Por otro
lado, un nuevo dispositivo servirá para
mantener a raya al maltratador. Cuando el
agresor franquee la barrera de 500 metros
de su víctima potencial, todo el
dispositivo se pondrá en marcha y lo dejará
en evidencia.
Sistema
pionero
Rosa Puig se encargó ayer
de presentar el nuevo dispositivo. Tal y
como adelantó EL MUNDO/El Día de Baleares
el pasado 1 de julio, las Islas serán,
junto con Madrid, pioneras en la
implantación del primer sistema electrónico
inventado en España. De hecho, el Govern ha
pagado la patente a la Comunidad de Madrid
para adquirir este dispositivo para alejar
a los maltratadores de sus
víctimas.
La consellera anunció que
las pulseras antimaltratator estarán
operativas a final de mes. Será entonces
cuando las consellerias de Interior y
Presidencia firmaran el acuerdo con la
Comunidad de Madrid para la cesión de la
patente.
Estas pulseras tienen una
doble finalidad. Por un lado, avisan a los
servicios de emergencia -al 112- de que el
maltratador ha vulnerado la orden judicial
de alejamiento dictada contra él. Por otro
lado, este dispositivo también alerta a la
víctima de que el agresor se está acercando
a su domicilio.
Una vez que sean
adquiridos las pulseras para combatir a los
maltratadores se pondrán a disposición del
juez. El criterio del juez será
determinante para ver a qué maltratador se
le asigna este dispositivo electrónico para
cumplir la orden de alejamiento de una
forma verdaderamente eficaz.
El
equipo antimaltrato se compondrá,
básicamente, de dos dispositivos bien
diferenciados. El maltratador llevará uno
en forma de pulsera. En ningún caso se
podrá desprender de él. Mientras, la
víctima llevará consigo un dispositivo en
forma de móvil que le avisará cuando el
agresor esté a menos de 500
metros.
El sistema electrónico se
activará en -distintas situaciones. No sólo
emitirá una señal de aviso cuando el
agresor se encuentre a una distancia
inferior a 500 metros de su víctima
potencial.