ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- Al
Grupo Drac le empiezan a salir novias. El
holding empresarial que dirige el
máximo accionista del Real Mallorca,
Vicente Grande, acaba de recibir una oferta
de compra de acciones por parte del fondo
de capital norteamericano que posee el
emblemático Hotel Arts de Barcelona, Patron
Capital Limited. Esta proposición se
formalizó durante la mañana del pasado
viernes en las instalaciones que posee la
promotora inmobiliaria de Grande en la
carretera de Puigpunyent. Y fue trasladada
en persona por el hombre fuerte de
la sociedad inversora en España, el
empresario catalán Xavier Faus, quien a la
postre forma parte de la junta directiva
del FC Barcelona.
La intención del
fondo de inversión es la de hacerse con un
porcentaje de Drac que oscile entre el 15%
y el 30%. Al margen de la cifra por la cual
se pueda llegar a acabar cerrando la
operación, que aún está por decidir, la
intención del fondo de universidades
americanas como Harvard, sería la de
hacerse con un representativo paquete de
acciones para, al cabo de unos años, y si
continúa el fulgurante ascenso de la
promotora en Baleares, venderlo con una
importante plusvalía.
Patron Capital,
que ahora se fija en el emporio empresarial
de Grande, saltó a la fama en España en
diciembre de 2001 al intervenir en una
multimillonaria operación que se saldó con
la compra del Hotel Arts barcelonés por
parte de un consorcio de inversores
liderado por el Deutsche Bank y englobado
bajo el nombre de Hovisa. Entre ellos se
encontraba el mencionado fondo, con un 16%,
así como una serie de inversores
particulares que adquirieron un 9% y entre
los cuales se encontraba
Faus.
Apuesta de alto
riesgo
En aquel momento se
embarcaron en una apuesta que se antojaba
de alto riesgo y que alcanzó un montante de
260 millones de euros. No en vano,
emprendieron las negociaciones poco después
de los atentados del 11 de septiembre en
Nueva York, que convulsionaron el sector
turístico mundial. Sin embargo, arriesgaron
y decidieron abonar esta cifra a la
compañía japonesa Sogo por el complejo
hotelero, que en estos mometos lidera el
segmento de cinco estrellas Gran Lujo de
Barcelona. A pesar de las incertidumbres y
del escepticismo que despertó la operación,
el tiempo les ha acabado dando la
razón.
«Era una apuesta arriesgada
entonces, pero que ha permitido al Deutsche
Bank hacerse con uno de los mejores activos
inmobiliarios del continente», confesó
orgulloso el propio Faus un año después del
desembarco en el Arts.
El complejo
que adquirieron se compone de un edificio
de oficinas de 13.000 metros cuadrados que
tienen arrendado al cien por cien; un solar
de 15.500 edificables; el Gran Casino de
Barcelona; un centro comercial de 7.000
metros cuadrados, arrendado al 98%; y 600
plazas de parking. Todo ello en pleno
centro de Barcelona. Esta compra les valió
el reconocimiento y el respeto
internacional a sus protagonistas.
Hasta tal punto que llegaron a ser
premiados con el Deal of The Year
-operación del año- en el marco de la
quinta edición del International Hotel
Investment Forum celebrado en Berlín, y que
reúne anualmente a las grandes cadenas
hoteleras, inversores y consultoras del
sector hotelero e inmobiliario
internacional. Y presenciándlo in
situ estuvieron compañías españolas
como Sol Meliá, NH o AC.
Se valoró al
grupo de Faus las «atractivas» 400.000
pesetas por metro cuadrado que pagaron; y
el hecho de que consiguieran cerrar la
operación entre septiembre y diciembre de
2001, poco después de desplomarse las
Torres Gemelas y con ellas la economía
mundial.
Ahora su objetivo es más
modesto pero prometedor: un grupo
inmobiliario que ha conseguido en tan sólo
una década posicionarse en el mercado
balear y que cada vez tiene más
ramificaciones. Entre ellas, y al margen
del desarrollo y venta de viviendas y de la
gestión de suelo e inmuebles, se ha
introducido también en el mundo del arte y
del deporte a través de la Fundación
Cabana. Y su presidente ya es el mandamás
del Real Mallorca.