MARIONA CERDÓ
PALMA.- La emisión
masiva de gases a la atmósfera durante el
último siglo ha provocado el calentamiento
del planeta y acarreará consecuencias
desastrosas para el clima si no se pone
remedio. En Baleares, está previsto que las
temperaturas suban hasta cinco grados en
los próximos cien años y que las
precipitaciones se vean reducidas de forma
notoria.
Los principales agentes
emisores de gases en las Islas son los
vehículos y la central eléctrica de Es
Murterar. También emiten CO2 las fábricas
de papel, cemento y cerámica y por este
motivo el Govern obligará a estas
industrias a reducir drásticamente sus
emisiones. Sin embargo, las centrales
eléctricas, mucho más contaminantes estarán
exentas hasta que se construya el gasoducto
y el cable submarino con la
Península.
La propagación de gases ha
aumentado mucho en los últimos 20 años en
las Islas a causa del aumento de la
actividad económica. Baleares es una de las
comunidades que más gases emite, en
términos relativos, y España ha sobrepasado
los niveles exigidos por el Protocolo de
Kioto.
La atmósfera contiene una
serie de sustancias, como el COA y el
metano, que hasta ahora se encontraban en
un estado de equilibrio. Desde que el
hombre está emitiendo gases a la atmósfera,
la concentración de estos gases ha
aumentado espectacularmente.
Los
gases de efecto invernadero son básicos
porque protegen térmicamente el planeta.
Sin ellos, la temperatura media en la
superficie de la tierra sería de -14
grados. El hombre, al aumentar la
concentración de estos gases, ha provocado
un calentamiento extraordinario de la
Tierra.
Hasta el momento, el cambio
climático ha provocado un gran aumento de
la concentración de los gases de efecto
invernadero en sólo 150 años. Por otra
parte, la temperatura media mundial en la
superficie ha aumentado 0,6 grados durante
el siglo XX. En el hemisferio norte, no se
había producido un aumento similar de la
temperatura en los últimos mil años. El
decenio de los 90 ha sido el más caluroso
del milenio.
Protocolo de
Kioto
La gravedad de la situación
obligó a las principales potencias
mundiales a firmar el Protocolo de Kioto,
un documento por el cual se comprometían a
reducir las emisiones de gases a la
atmósfera. Las organizaciones
internacionales se han basado en los
informes científicos para establecer los
niveles máximos de
contaminación.
Estos informes
prevén que en un futuro próximo, las
temperaturas máximas serán más altas, habrá
más días calurosos y más olas de calor en
todo el globo. Además, aumentarán cada vez
más las temperaturas mínimas, habrá menos
días fríos y menos heladas, y las
precipitaciones intensas se verán
incrementadas.
Los aumentos de
temperatura en el área del Mediterráneo
serán bastante mayores que en el resto de
la Tierra. El científico de la Universitat
de les Illes Balears (UIB) Romualdo Romero
asegura que, dentro del aumento medio
planetario, una de las zonas más sensibles
al cambio climático es el Mediterráneo.
Tanto en invierno como en verano y teniendo
en cuenta cualquier escenario futuro, esta
zona está entre las más afectadas por el
efecto invernadero. En cuanto a las
precipitaciones, en invierno no habrá
cambios significativos, pero en verano
habrá disminuciones fuertes de las
lluvias.
En Baleares, las
temperaturas han sufrido un aumento muy
importante. En 100 años, las máximas han
aumentado 6 grados y las mínimas 7. En
precipitación, ha habido una disminución de
100 milímetros en sólo 100 años. Romero
prevé que las precipitaciones seguirán
bajando en los próximos
años.
Fenómenos
extremos
Además serán más
frecuentes los fenómenos extremos, es
decir, los periodos secos y tormentas
violentas. También hay que tener en cuenta
que si aumentan las temperaturas, la lluvia
se evaporará rápidamente y los recursos
hídricos se verán reducidos, afirma Romero.
Según el científico de la UIB, el
cambio climático afectará con mayor
virulencia a los países del tercer mundo,
que tendrán menos medios para combatirlo.
El científico explica así la actitud de
Estados Unidos, que se niega a firmar el
Protocolo de Kioto: «No entiendo actitudes
como las de países como Estados Unidos,
claro que, cuando se desencadenen los
efectos del cambio climático, Estados
Unidos será de los lugares más preparados
para afrontarlo».
Romero asegura
también que por mucho que se frene ahora la
emisión de gases contaminantes, «el daño ya
está hecho». «Si para la predicción tenemos
en cuenta un futuro en el que se continúan
emitiendo gases al mismo ritmo, los
resultados indican que el calentamiento de
la Tierra será mucho mayor. Si establecemos
que reduciremos esta emisión, el
calentamiento será menor. Pero, en
cualquier caso, ya no es posible que las
temperaturas vuelvan a sus valores de
referencia», asegura.
«Los gases que
emitimos a la atmósfera no pueden
desaparecer instantáneamente porque
resisten cientos de años. Aunque dejásemos
de emitir ahora mismo, las concentraciones
actuales de gases seguirían en la
atmósfera», añade el científico de la
UIB.