G.
REVELLES / J. M. DE
LAMO
FORMENTERA.- El ex
alcalde socialista de Formentera Bartolo
Ferrer Marí se debatía ayer, al cierre de
esta edición, entre la vida y la muerte en
la Unidad de Cuidados Intensivos de la
Policlínica Nuestra Señora del Rosario tras
ser presuntamente agredido por su actual
pareja en su domicilio de la menor de las
Pitiüses.
Al parecer, y según informó
el delegado de Interior en Eivissa y
Formentera, José Manuel Bar, durante la
madrugada del lunes los vecinos del
inmueble en el que reside Ferrer Marí
escucharon una fuerte discusión entre éste
y su pareja. No fue hasta el lunes por la
mañana que un residente en el edificio
encontró al ex alcalde en estado crítico.
«No fue una cosa inmediata, según un
testigo», aseguró José Manuel Bar, «no fue
que ella le diera un golpe con algún objeto
contundente en la cabeza y se detectaran
los daños enseguida, sino que parece que él
se fue encontrando progresivamente mal a lo
largo de la noche».
Al cierre de esta
edición se desconocía cómo habían sucedido
los hechos, por lo que «no se descarta
ninguna hipótesis», añadió Bar.
«Puede que haya sido accidental,
pero todo está pendiente de la declaración
de la mujer y de la investigación policial,
por lo que en estos momentos no se puede
descartar ninguna opción», comentó también
el delegado de Interior en las
Pitiüses.
La presunta agresora del ex
alcalde, que ronda los 40 años, prestó ayer
declaración ante el Cuerpo Nacional de
Policía y hoy pasará a disposición
judicial. Al parecer, en su declaración
aseguró que sólo había golpeado a Ferrer
Marí con la mano. Bar no pudo aclarar si
había sido o no detenida, dado que la
hipótesis del accidente aún no se había
descartado del todo.
Otra fuentes
consultadas por este periódico anoche
señalaron, por su parte, que la pareja
había roto su relación el pasado verano y
que en estos momentos «apenas
hablaban».
Desde la Policlínica
Nuestra Señora del Rosario, por otro lado,
se indicó anoche que Ferrer Marí, de 59
años, había ingresado en coma y que
presentaba signos de daño cerebral «muy
severo».
Fue intervenido
quirúrgicamente y, al cierre de esta
edición, se estaba a la espera de su
evolución en la Unidad de Cuidados
Intensivos. Las mismas fuentes indicaron
que las lesiones que presentaba el ex
alcalde formenterés podrían haber sido
causadas con un objeto contundente, aunque
tampoco pudieron aclararlo.
Bartolo
Ferrer Marí fue alcalde de Formentera por
el PSOE entre 1987 y 1990, año en el que
una moción de censura presentada por el PP
y el GUIF y apoyada por la UCD lo apeó de
la Alcaldía, en la que fue sustituida por
el entonces popular Vicente Serra.
Fue también diputado autonómico en
el Parlament balear y durante años ejerció
como secretario general del PSOE
formenterés.
En 1995 fundó la Unión
Progresista de Formentera, partido con el
que no logró representación municipal.
Abandonó la política activa, aunque
siempre ha sido un referente para la
Izquierda de la isla. Como concejal, apoyó
el no del entonces alcalde Toni Serra, del
Grupo Independiente de Formentera, a la
construcción de un camping en es Ca Marí,
lo que le supuso una condena judicial de
inhabilitación. El proyecto fue fuertemente
contestado por la población de la isla, con
sus gobernantes al frente. Junto a Ferrer
Marí fueron también condenados Toni Serra,
Bartolomé Ferrer Mayans y Eduardo
Ferrer.
Ferrer Marí se vio también
envuelto en un desagradable episidio con
otro alcalde formenterés, Toni Calafat, a
finales de los años ochenta. La aparición
de unas pintadas con amenazas de muerte en
nombre de ETA contra Calafat fueron
finalmente achacadas por un juez a Ferrer
Marí, que volvió a ser inhabilitado para el
ejercicio de cargos públicos.
En los
últimos años, Bartolo Ferrer Marí se ha
dedicado a negocios relacionados
fundamentalmente con el sector turístico
formenterés. Puso en marcha la discoteca
Tropic, ubicada en la zona turística de Es
Pujols y convertida hoy en atractivo para
los turistas italianos. Regenta también
varios apartamentos turísticos en la menor
de las Pitiüses y tiene un negocio de venta
y distribución de bebidas en la isla.