JAVIER JIMENEZ DIAZ
PALMA.- Los
herederos de Joan Miró y el Ayuntamiento de
Palma han firmado la paz casi dos años y
medio después de que la familia del artista
retirara de la Fundación 17 obras del genio
catalán al entender que Cort les estaba
dando un uso que calificaba de «partidista»
por la entonces gestión de Joan Fageda, ex
alcalde de Palma.
Ahora, 27 meses
después de aquella disputa, el concejal de
Cultura de Cort, Rogelio Araújo, la
directora de la Fundación Miró, Magdalena
Aguiló y uno de los nietos de Miró, Joan
Punyet, han firmado un acuerdo de cesión
con la Fundación a través del cual once
óleos de gran formato y dos esculturas de
bronce del artista destinados a completar
los fondos de la colección
permanente.
La familia del pintor,
con Punyet a la cabeza, suscribió ayer las
bases para ceder a la Fundación Pilar y
Joan Miró once óleos de gran formato y dos
esculturas de bronce del artista. Estos
completarán los fondos de la colección
permanente de este centro.
El
concejal de Cultura, Rogelio Araújo,
destacó que la firma del acuerdo plasma la
«buena relación» entre los herederos del
pintor y el Ayuntamiento de Palma, después
de que la familia retirara hace dos años
ocho obras de su propiedad depositadas en
la Fundación Pilar y Joan Miró como muestra
de su rechazo a la gestión municipal que se
realizaba por entonces.
Araújo
precisó que en la cesión de estas trece
piezas a la Fundación Pilar y Joan Miró «no
se ha fijado un tiempo determinado», de
modo que la familia podrá recuperarlas
cuando lo desee sin ningún tipo de
problema.
Aportación
importante
En nombre de los
herederos del pintor catalán, su nieto Joan
Punyet explicó que los lienzos aportados
por su familia son telas de gran formato de
«primerísima categoría» que son
paradigmáticas de la evolución del pintor.
Femme espagnole, de 1972,
Oiseau dans un paysage, de 1974,
L'eueil du matin, de 1974,
Danseuse, de 1969, Oliseaux dans
un paysage, de 1974, y Toile Brulee, de
1973, son algunos de los trabajos de Miró
que los herederos han cedido.
Con
esta nueva colaboración se pretende
convertir a la Fundación en una «referencia
internacional» en lo que a arte moderno se
refiere. De este modo, la familia ha
querido «actuar antes de 2005» y depositar
rápidamente las obras, entre las cuales
figuran cuatro piezas nuevas.
El
nieto de Miró puso de relieve la
importancia del lienzo Cercle rouge
étoile, en el que está representado un
círculo negro rodeado de otro rojo y en el
que figura la simbología del pintor, cuya
aportación ayudará a engrosar los fondos de
los años sesenta de la fundación.
Punyet destacó que la decisión de la
familia de aportar estas obras responde al
buen entendimiento con el Ayuntamiento y a
su voluntad de «empezar con fuerza» la
nueva etapa iniciada tras la designación de
Magdalena Aguiló como directora de la
fundación. Aguiló hizo hincapié en la
normalización del funcionamiento de la
institución y en la «generosidad absoluta»
de la familia del pintor, que vivió 23 años
en Mallorca.
Avanzó que la fundación
tiene previsto reservar cada año un periodo
exclusivo a divulgar la obra pintor, a fin
de potenciar la faceta museográfica de la
fundación, para lo que se incidirá en el
intercambio con la Fundación Miró de
Barcelona y coleccionistas particulares.
Según indicó, los herederos de Miró
han cedido temporalmente dos pasteles del
año 1910, titulados El bosque de
Bellver y la Plaza de Santa
Catalina, que formarán parte de la
exposición Paisatges que se
inaugurará próximamente en la fundación y
que permitirá comprobar la evolución
artística del pintor desde su adolescencia.
Araújo destacó que la familia y la
Corporación local comparten un objetivo
común de situar a la fundación «en el lugar
que le corresponde en el ámbito
internacional» y puso énfasis en la
«buenísima relación» que mantienen. «Todos
los acuerdos se adoptan por unanimidad»,
continuó Araujo, quien resaltó que tras la
designación de Aguiló como directora de la
Fundación Pilar y Joan Miró se han puesto
«todas las bases» para su proyección
internacional.