INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El
Ayuntamiento de Palma aprobó ayer en sesión
extraordinaria del Pleno municipal el
inicio del expediente para la concesión de
la medalla de oro de la ciudad al tenista
palmesano Carlos Moyà, galardón que le será
entregado, todo apunta, que el próximo 31
de diciembre. El acuerdo fue rubricado ayer
con los votos favorables de PP, PSOE y PSM,
que apoyaron la concesión de esta insignia
que fue rechazada de forma tajante por la
coalición rojiverde de Esquerra
Unida-Els Verds cuyos tres concejales no
asistieron en señal de protesta al acto.
La razón esgrimida por este partido
para el rechazo de esta concesión levantó
ayer ampollas en todas las formaciones
políticas municipales. Moyà, uno de los
mayores deportistas palmesanos de todos los
tiempos, tiene presuntamente domicilio
fiscal en Suiza, no paga todos sus
impuestos en España y, por tanto, los
beneficios económicos que obtiene por sus
éxitos deportivos no revierten en beneficio
de la colectividad.
Fue, sin duda,
la nota más destacada de una sesión
plenaria que se esperaba de trámite, pero
saltó la sorpresa con la negativa del grupo
que lidera el edil, Eberhard Grosske, a
suscribir esta iniciativa, corrigiendo la
posición mantenida apenas 24 horas antes.
La actitud de esta coalición fue duramente
reprochada por el resto de los partidos
políticos municipales: desde el equipo de
gobierno de la alcaldesa Catalina Cirer
hasta, lo que llamó más la atención, por
las otras dos formaciones de la oposición,
PSOE y PSM.
Las intervenciones de
sus portavoces en el Pleno fueron muy
ácidas hacia Grosske. De forma velada en el
caso del PSM, cuyo portavoz Pere Muñoz, sin
nombrar explícitamente a la formación de
izquierdas, tachó la posición de EU-EV como
«un error político y una notoria falta de
sentido institucional», dijo.
Posición
irresponsable
Desde el PSOE, el
portavoz Antoni Roig, llegó a tachar la
actitud de EU-EV como una «posición
irresponsable, irrespetuosa con la
institución a la que representa y todo un
ejemplo que no ayuda a la mejora de la
conciencia cívica y a la convivencia
democrática», afirmó en el Pleno.
Posteriormente, en nota de prensa,
el grupo municipal socialista agregó que la
postura de Grosske evidenciaba un «gesto de
deslealtad con la voluntad de asumir
protagonismo político».
Desde el
PSOE se ratificó que el soporte a la
concesión de la medalla de oro ha sido en
reconocimiento de los éxitos deportivos del
tenista. Además el socialista Antoni Roig
le reprochó a Grosske que se hiciera la
foto en el balcón en la visita del tenista
a Cort, y que ahora cambiase su posición
negándose a suscribir el acuerdo para la
concesión del galardón al tenista.
Un
Carlos Moyà que se ha convertido en
convidado de piedra de toda esta polémica,
pues ni estuvo ayer en el Pleno, ni ha
pedido, como bien recordó ayer el portavoz
del PSM, Pere Muñoz, este galardón, una
iniciativa de la alcaldesa Catalina Cirer.
De Palma a
Suiza
Mientras el PP se remitió
en el Pleno a ofrecer los argumentos que
apoyaban esta concesión, desde EU-EV, media
hora antes del inicio del acto se dejó
claro en rueda de prensa que «hasta que no
se aclare el obstáculo infranqueable de la
tributación fiscal del tenista Carlos Moyà
no se apoyará esta moción». Desde esta
formación se considera que para obtener la
máxima distinción de la ciudad, «se
requiere algo más que destacar de manera
notable en una actividad artística,
científica o deportiva», como es el caso de
Moyà.
Para Grosske se necesita,
además, «un contexto de comportamiento
cívico y de voluntad de hacer revertir los
resultados de esta actividad en el bien de
la ciudad». Por ello recuerda que es de las
instituciones deportivas españolas «de las
que el señor Moyà ha recibido todo el
soporte necesario para formarse».
Ante esta situación los concejales
de esta formación recuerdan que cuando Moyà
ha tenido la oportunidad de ganar la Copa
Davis, parece razonable que el fruto de su
esfuerzo fiscal sirva para construir
instalaciones y ayudas a los deportistas
españoles.