ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- Munar
rompió ayer su silencio en torno al caso
Son Massot. Y lo hizo para cargar
contra el alcalde de Calvià. «Le ha
influido la presión mediática» y «se ha
limpiado las manos», refiriéndose a la
decisión adoptada por Carlos Delgado tras
la polémica que ha suscitado la intención
de construir 395 nuevas viviendas en una
finca rústica protegida de Magaluf.
Detrás de la recalificación de los
terrenos y del visto bueno del Plan
Territorial para edificar en la finca de
Son Massot, ha estado un grupo liderado por
Jesús Boyero, yerno del editor Pedro Serra.
Esta multimillonaria operación urbanística
fue interrumpida el pasado lunes por el
Ayuntamiento de Calvià al no estar
respaldada la decisión de manera unánime
por el Pleno.
Esa fue, de hecho, la
condición que impuso el Consistorio
calvianer para dar luz verde a la
operación inmobiliaria más polémica de los
últimos años en Calvià.
Maria
Antònia Munar comentó la actitud de Carlos
Delgado ante el escándalo en los micrófonos
de la emisora del Grupo Serra: Ultima
Hora Punto Radio. En este sentido la
presidenta del Consell atribuyó el cambio
de postura del primer edil de Calvià a la
«interpretación oscura» que, según ella, ha
hecho durante las últimas semanas EL
MUNDO/El Día de Baleares.
Munar
recordó que Carlos Delgado dio en primera
instancia el visto bueno al pelotazo
y que tras las informaciones de este
periódico ha dado marcha atrás. Sin
embargo, aseguró que tras lo ocurrido las
relaciones entre PP y UM, socios de
gobierno en el Consistorio calvianer, no se
han visto afectadas.
Munar también
quiso pronunciarse sobre el futuro del
Parque Temático y mostró su confianza en
que Delgado dé el visto bueno a su
construcción. «Siempre ha estado a favor»,
recordó la presidenta del Consell. No
obstante, al igual que ha ocurrido con las
recalificaciones de Son Massot y de Ses
Planes, el alcalde popular ya ha anunciado
que se llevará adelante siempre y cuando el
Pleno respalde la decisión de manera
unánime.
«La
solución»
En cuanto al recién
aprobado Plan Territorial, Munar lo
calificó como «la solución» al problema de
la ordenación del suelo en Mallorca. Según
ella, «llevábamos 17 años hablando de que
la isla necesitaba un instrumento que diese
seguridad jurídica y lo hemos conseguido
poniendo de acuerdo a ayuntamientos,
partidos políticos e instituciones». Además
recalcó que se trata de un «plan centrado»
y «justo» para la mayoría de la
población.
Munar apostilló que con
este ordenamiento se logra combinar el
desarrollo económico con la conservación
del territorio. Y se mostró completamente
en contra de limitar de manera drástica la
construcción porque «eso significaría
también crecimiento cero, y sería el caos».
«Muchos de los que protestan porque
les parecen muchas -las viviendas previstas
en el Plan Territorial- son las mismas
personas que después piden vivienda a
buenos precios y, en esta vida, no se puede
tener todo», caviló.
La máxima
responsable del Consell también tuvo
palabras para los detractores del Plan
Territorial. A ellos se refirió como
«grupos concretos que están en un extremo u
otro. Los constructores lo encuentran
demasiado conservacionista, mientras que
los ecologistas lo ven demasiado poco
proteccionista».
«Siempre habrá gente
que no esté de acuerdo», prosiguió. Y entre
ellos destacó a los ecologistas del GOB o
al PSM. Estas dos formaciones, según Munar,
«siempre están en contra de todo» lo que se
propone y conforman el «partido del
no».
También se pronunció ayer
el presidente de la Asociación balear de
Promotores Inmobiliarios, Gabriel Oliver. Y
lo hizo para añadir aún más leña al
fuego al escándalo en torno a la
recalificación.
Advirtió que el
texto definitivo del Plan Territorial de
Mallorca vulnera la legalidad urbanística,
especialmente en la designación de las seis
Areas de Reconversión Territorial, que no
tienen nada que ver con las directrices de
Ordenación Territorial, la máxima normativa
existente en Balears. En su opinión, en
esta cuestión existen «fallos» que vulneran
la legalidad urbanística.