LORENZO MARINA
PALMA.- Se preveía
un acuerdo. Era lo lógico, pero finalmente
ha pasado todo lo contrario: ha estallado
la guerra entre las asociaciones de
comerciantes de Baleares. El presidente de
la patronal Afedeco, Bartolomé Servera,
lamentó que no hubiera habido consenso en
la aprobación del calendario de festivos.
¿A qué lo achacó Servera? A la oposición de
«última hora» de Pimeco, capitaneada por
Demetrio Peña, y a que el acuerdo a sus
«ganas de protagonismo».
Mientras,
el secretario de Pimeco, Angel Pujol, hizo
hincapié en que esta organización se
«mantuvo en defender los cinco días
festivos», dados los acuerdos alcanzados en
ejercicios precedentes y pese a que «el año
pasado se rompió» el pacto logrado.
A su juicio, el pasado año estaba
claro que había «voluntad política de
aplicar la ley de las Islas Baleares y
poder seguir manteniendo estos cinco» días
de apertura, aunque Pimeco acepta la
mayoría con la que ha sido refrendado el
calendario para 2005, comentó Pujol.
El conseller de Comercio, Josep Juan
Cardona, comunicó que el Consejo Asesor de
Comercio decidió también plantear al Govern
la presentación de un recurso de
inconstitucionalidad contra los puntos del
proyecto de ley estatal de horarios
comerciales que colisionan con las
competencias autonómicas en materia de
comercio interior.
El conseller
precisó que la mayoría de los aspectos que
contravienen la normativa autonómica se
centran en el artículo cinco del
articulado, que hace referencia a los
horarios comerciales de los
establecimientos catalogados en el régimen
especial, como son panaderías,
floristerías, pastelerías, quioscos de
prensa y gasolineras.
Según los
asesores jurídicos de la comunidad
autónoma, corresponde al Govern determinar
la relación de negocios que pueden abrir en
festivo, incluida la designación de los
comercios que no sean grandes
establecimientos susceptibles de atender al
público en estas jornadas.
El
titular de Comercio especificó que una vez
que esta normativa entre en vigor el
Ejecutivo autonómico emprenderá los
trámites para formalizar el recurso de
inconstitucionalidad.
Como se
recordará, EL MUNDO / El Día de Baleares
adelantó el dictamen jurídico de la
Conselleria de Comercio del Govern sobre la
Ley de Horarios Comerciales que fue
aprobada por el Gobierno de ZP en agosto
del presente año. Decisión final: lo que
ésta establece debe ser de obligada
aplicación y prevalencia también en
Baleares.
Contenido del informe
Así lo refleja el contenido del
informe de los abogados de la comunidad al
que tuvo acceso este diario, y que fue
presentado a las patronales del sector en
la reunión del Consejo Asesor de Comercio.
Tal y como recoge el anteproyecto de
ley socialista propuesto por el Gobierno
central, y aprobado por el Consejo de
Ministros el pasado 27 de agosto, serán 12
-y no un máximo de cinco como pactaron
grandes superficies y pequeño comercio para
el 2004- el número mínimo de apertura de
los comercios en las Islas en domingos y
festivos. Eso sí, con margen para que la
CAIB lo baje hasta los ocho festivos.
Después de varios meses de
incertidumbre en el sector y en el propio
Govern, los expertos jurídicos de la
Conselleria de Comercio que dirige Josep
Joan Cardona, han resuelto que «el título
competencial autonómico de comercio
interior, además de los límites expresos a
que se somete, resulta incidido por la
legislación básica estatal derivada del
artículo 149».
De esta forma, «queda
destruida la nota de exclusividad» con que
se define esta competencia en el Estatuto
de Autonomía de la comunidad autónoma.
Por ello, la incidencia de la Ley de
Horarios Comerciales aprobada por el
ministro del ramo, el socialista José
Montilla, se enmarca en el título
competencial sustantivo en favor del Estado
que la jurisprudencia constitucional ha
denominado «ordenación general de la
economía y que incluye la ordenación del
comercio interior».