ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- De
nada habrá servido las intervención directa
del yerno de Pedro Serra. En balde quedarán
también las presiones de su suegro y de la
presidenta del Consell a Carlos Delgado en
una comida con el president Jaume Matas en
el Hotel Mardavall. Y en el camino yacerá
también el decidido apoyo del PP. El
pelotazo de Son Massot será abortado
a las nueve de la mañana del próximo lunes.
El escándalo ha obligado al
Ayuntamiento de Calvià a trasladar la
decisión última al Pleno extraordinario del
próximo lunes. El alcalde anunció ayer que
sólo si todos los partidos votan de manera
unánime a favor de la mayor operación
inmobiliaria de los últimos tiempos en el
municipio ésta se llevará a cabo. Y el PSOE
salió al paso poco después para avanzar que
votará en contra. Tanto de la
recalificación de Son Massot como de la
otra prevista en Calvià por el nuevo Plan
Territorial: Ses Planes.
Si los
socialistas cumplen su palabra, Calvià no
albergará 395 nuevos pisos valorados en 120
millones de euros. La finca rústica de Son
Massot, protegida por su interés agrícola y
forestal, no verá alterado su ecosistema. Y
quedará en agua de borrajas una
recalificación que había disparado el valor
de los 211.000 metros cuadrados de Magaluf
de 2 a 36 millones de euros.
El curso
de los acontecimientos lo alteró ayer por
la mañana el Consistorio calvianer mediante
un comunicado de prensa. Hasta aquel
momento, la intención del Ayuntamiento que
dirige Carlos Delgado era dar el visto
bueno a la urbanización.
Y el tiempo
corría entonces a favor del grupo
inmobiliario liderado por Jesús Boyero
porque restaban apenas dos días hábiles
para que se pudiera producir una reacción
contraria por parte de las instituciones,
que son en definitiva quienes tienen la
llave del
pelotazo.
Pero lo que parecía
irremediable se tornó en una utopía en
cuestión de minutos. «El equipo de gobierno
PP-UM hace saber -comienza la nota de
prensa del Consistorio- que, debido a la
trascendencia y al debate social surgido
alrededor de ambas actuaciones (Son Massot
y Ses Planes), el Ayuntamiento de Calvià
solamente apoyará la realización de ambos
proyectos si se cuenta con el voto
favorable de los 21 concejales que
conforman el Pleno».
La posible
abstención
«De este modo»,
prosigue el comunicado, «el voto en contra
o la abstención de cualquiera de las
formaciones con representación plenaria
llevaría consigo la solicitud por parte del
Ayuntamiento de Calvià de la retirada del
Plan Territorial de las actuaciones
mencionadas».
En caso contrario, «es
decir, si se produjese el voto unánime de
todo el Pleno, la actuación en Son Massot
se realizaría según el informe de
alegaciones elaborado en su día por el
Ayuntamiento y que fue aceptado por el
Consell de Mallorca». Mientras, «el
proyecto de Ses Planes se desarrollaría
conforme a lo estipulado en el Plan
Territorial de Mallorca».
Los
planes previstos
En este mismo
escrito, el Consistorio calvianer recuerda
que «en el informe de alegaciones relativo
a Son Massot, el Ayuntamiento solicitó una
reducción considerable del número de
viviendas previstas inicialmente, así como
la reducción de la edificabilidad y las
alturas». De este manera «se limitaba el
impacto urbanístico y ambiental previsto
inicialmente en la zona».
Y «también
se solicitaban una serie de actuaciones
beneficiosas para los ciudadanos del
municipio, como la creación de un
aparcamiento de unos 10.000 metros
cuadrados en el área de Son Massot, la
demolición de la escoleta de Magaluf para
ejecutar un equipamiento sociocultural» o
«la construcción de un espacio público en
Son Caliu». Sin embargo, y con el anuncio
del PSOE, no habrá nada de lo previsto. Ni
compensaciones y mucho menos
urbanización.
(Sigue en la pág.
siguiente)