G. SOLIS / M. A.
RUIZ
MADRID/PALMA.- La ministra
Magdalena Alvarez, anunció ayer que el
Gobierno da por roto el Convenio firmado el
pasado 12 de marzo por su antecesor en el
cargo, Francisco Alvarez-Cascos, por el
cual el Ministerio se comprometía a
invertir 240 millones de euros en las
carreteras de Baleares hasta 2010.
Ante este anuncio, la vicepresidenta
Rosa Estaràs garantizó que los proyectos
previstos «se ejecutarán y no me cabe
ninguna duda de que el Gobierno los acabará
pagando». A preguntas de este diario, no
descartó la posibilidad de acudir a los
tribunales para exigir a Fomento que cumpla
los compromisos firmados.
«Ningún
ciudadano entendería», denunció Estaràs,
«que el Gobierno destine mil millones de
pesetas a las carreteras de Cataluña, pague
la deuda histórica de Andalucía y apruebe
inversiones millonarias para Extremadura,
mientras se niega a cumplir los compromisos
contraídos con Baleares. El talante no sólo
es una sonrisa, sino que supone tratar a
todos por igual y cumplir la
palabra».
Durante la sesión de
control al Gobierno, la diputada
popular María Salom preguntó ayer a
la ministra de Fomento por qué los
Presupuestos del Estado para 2005 incumplen
el Convenio al contemplar una partida de
solo 8 millones de euros, en lugar de los
48 millones previstos.
Tras las
críticas del PP, llegó la respuesta de
Magdalena Álvarez, que provocó primero la
sorpresa en los bancos de la oposición y
después los gritos de protesta. La titular
de Fomento aseguró que un informe de la
Abogacía del Estado aconseja dar por roto
el Convenio, debido a los «incumplimientos
reiterados» por parte del
Govern.
Magdalena Álvarez relató
estos supuestos incumplimientos: la
licitación de cinco obras contempladas en
el Convenio firmado el 12 de marzo sin el
preceptivo informe vinculante ni la
supervisión del Ministerio, la licitación
por importes superiores hasta en un 57%
respecto a las cantidades que se habían
presupuestado y el adelanto de las fechas
de licitación hasta en cuatro años.
«Ustedes sabrán por qué les salen tan caras
las obras», comentó la ministra sin llevar
hasta el final sus
insinuaciones.
Impacto
ambiental
La titular de Fomento
aseguró que ya había advertido a la
vicepresidenta Rosa Estaràs que el
Ministerio «no se haría cargo de ninguna
obra que vulnerase el Convenio» pese a lo
cual, añadió, el pasado 13 de agosto la
Comunidad autónoma volvió a licitar una
nueva obra anticipándola del 2009 al 2004 y
aumentando su presupuesto en un 454%.
Fuentes del Ministerio de Fomento
consultadas por este diario se negaron a
aclarar a qué cinco proyectos se refería
Magdalena Alvarez cuando denunció los
supuestos incumplimientos por parte de la
Comunidad: «El Govern sabe muy bien de qué
obras se trata», se limitaron a indicar
estas fuentes.
Por otro lado,
subrayaron que, en el caso de las autovías
proyectadas, suponen un impacto «brutal»
para el medio ambiente. Estas mismas
fuentes subrayaron que, a la luz del
informe de la abogacía del Estado, el
Ministerio da por roto el Convenio. Unos
minutos después, a través de una nota de
prensa, Fomento matizaba esta posición
dejando la puerta abierta a «buscar
fórmulas de colaboración con el Gobierno
balear que obtengan el apoyo de los
ciudadanos baleares».
«Si esto es
así, si se trata de una ruptura unilateral
del Convenio, tendrá sin dudas
consecuencias jurídicas», indicaron ayer
fuentes del Govern a preguntas de este
diario, insinuando la posibilidad de acudir
a los tribunales para exigir que el
Ministerio respete las inversiones
previstas.
La vicepresidenta Rosa
Estaràs no fue tan lejos pero aseguró que,
en estos momentos, el Govern no descarta
ninguna posibilidad. Estaràs recordó ayer
que «la palabra es sagrada. Tanto Rodríguez
Zapatero como el ministro Jordi Sevilla y
la propia ministra de Fomento se habían
comprometido a respetar escrupulosamente
los acuerdos firmados» por el Gobierno de
Aznar.