HENRY PINTO
POLLENÇA/MURO.- La
regidora de Ferias de Pollença, Isabel
Cerdà, daba gracias al cielo instantes
antes de recibir a las autoridades junto al
Monument de Pollença donde se ubicó el
inicio de la fira. El viento y la
lluvia, que habían mantenido en vilo a las
autoridades municipales en los últimos
días, no hicieron prácticamente acto de
presencia y la jornada transcurrió bajo un
día soleado. Ni la intensa Tramuntana ni la
contención del mercurio desanimaron en
cualquier caso a los miles de mallorquines
y turistas que decidieron disfrutar de una
buena fira junto a los
pollencins.
La responsable de
Ferias minimizó la cuestión climática y se
mostró «muy satisfecha por haber podido
celebrar nuestra feria casi sin ningún
incidente. Tan sólo tuvimos que suspender
el baile de la tercera edad y trasladar el
concierto juvenil del sábado al Club
Pollença a causa del fuerte viento. Por lo
demás nos sentimos afortunados porque no ha
llovido durante la
jornada».
Mientras las
autoridades continuaban con su visita por
la fira, un grupo de trabajadores
municipales descargaban en el Claustro de
Sant Domingo, a la altura de la muestra de
artesanía, su descontento por las evidentes
desigualdades remunerativas existentes en
el Ayuntamiento. Los manifestantes lucían
una pancarta en la que se leía Només hi
ha puja pels polítics, nosaltres també
menjam y repartían panfletos a las
autoridades en medio de una gran pitada. En
la circular que entregaron los empleados se
especificaban los sueldos de los once
miembros del equipo de gobierno, donde
también constaba la percepción mensual del
primer edil - 2.350 euros-, mientras que
los trabajadores cobran entre 823,16 y
703,87 euros.
Quejas en Sant
Domingo
El equipo de gobierno se
tomó con humor la protesta y el alcalde
mostró su malestar al asegurar: «La
protesta es legítima, pero aún se está
negociando. La información sobre los
sueldos que se ha facilitado a los
asistentes a la feria no son del todo
reales. Así en el caso de los concejales
han transcrito los sueldos brutos, mientras
que en el de los trabajadores figuran los
sueldos netos».
En esta misma línea
incidía el teniente de Alcalde y
responsable del personal, Tomeu Cifre,
quien dijo: «Se pueden hacer protestas,
pero creemos que no está bien que se hagan
en medio de una negociación. Se han
presentado propuestas y estamos negociando
para poder llegar a un
acuerdo».
Protestas aparte, el
Claustro fue unos de los epicentros de la
fira, junto a la muestra de
animales. Esta última fue organizada por
vez primera conjuntamente entre la
Cooperativa de Pollença y el Consistorio.
Los jóvenes pollencins también
fueron protagonistas y no faltaron por un
lado las paradas dedicadas a artistas
locales y, por otro, a todos aquellos que
buscaban fondos para financiar sus viajes
de estudios mediante la venta de tentempiés
variados como buñuelos, empanadas, coca y
tartas.
Ayer por la mañana la vecina
localidad de Muro festejó un año más el
tradicional mercado de época e inauguró la
exposición de El món festiu dels
gegants. Se trata de una recopilación
de fotografías y datos de todos los
gigantes de Mallorca y Cataluña que tuvo a
los giganters murers Antoni y Joan
como principales exponentes.
El
concejal de Fiestas de Muro, Pau Capó, hizo
un balance muy esperanzador de la jornada:
«Esta era una feria que prácticamente había
desaparecido, era un mercado muy especial y
de gran tradición en el pueblo y que hace
cinco años comenzamos a recuperar. Cada año
registra una alta participación y son
muchos los que visitan Muro con motivo de
la Fira. Todos coincidimos en que el
mercado de época ha ayudado mucho a
potenciar nuestra feria».