H. P.
CAN PICAFORT.- Un total de
270 personas se dieron cita ayer en la
sexta caminata de Can Picafort a Lluc a
peu, a pesar de que l mal tiempo
reinante durante el fin de semana afectó
los planes de los peregrinos. El grupo que
suele salir del núcleo costero tuvo que
renunciar a la marcha y unirse a los que
directamente se trasladan en autobús hasta
Caimari, desde donde comenzaron la caminata
al Santuario de Lluc pasadas las 6.00 horas
de la mañana.
Los caminantes llegaron
a Lluc pasadas las 9.30 horas y, media hora
después, llegó el autobús que sube a la
gent gran y los más perezosos. El
edil Nofre Plomer quiso agradecer «el
enorme esfuerzo de la gente ya que, pese al
mal tiempo, hemos tenido la mayor
participación de todas las
ediciones».
Organizado por el comité
de Fiestas de Can Picafort, los asistentes
que acudieron a Lluc ofrecieron flores a la
Virgen y después de la Eucaristía
disfrutaron de ball de bot y de una
multitudinaria comida: hubo paella para
todos. «Hemos contado con la participación
de la agrupación Aires Vileros, a pesar de
que el viento alteró en un principio
nuestros planes, hemos pasado una gran
jornada», añadió Plomer.
La jornada
festiva que partió de Can Picafort se
prolongó hasta las 16 horas, momento en que
los autobuses y los 'peregrinos' comenzaron
el descenso hacia su lugar de origen.