RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- Los
dueños de terrazas del litoral situados en
la servidumbre de paso donde Demarcación de
Costas prohibía su uso han sido sancionados
con multas de entre 4.000 y 8.000 euros, a
pesar de la intervención del delegado del
Gobierno, Ramon Socías, quien logró anular
la retirada inicial de la vía pública de
las terrazas, mesas y sillas de
comercios... tal y como exigió
Costas.
Como se recordará Costas dio
15 días a los propietarios de negocios de
Santa Margalida, Manacor, Muro, entre
otros, para que desalojasen la servidumbre
marítimo-terrestre inferior a los 6 metros
que vulneraba la ley. Los dueños de las
terrazas de Playa de Muro, Can Picafort,
Porto Cristo, S'Illot, etc. se presentaron
en la Delegación del Gobierno con sus
respectivos alcaldes y delegados de Turismo
para buscar una fórmula nueva ya que muchos
lograban con sus terrazas el 90% de sus
ingresos y, además, al ser casco urbano
había otras servidumbres de paso que no
molestaban a los ciudadanos y
turistas.
Socías anuló la medida de
desmontar los toldos, terrazas, mesas y
sillas y otras construcciones que dan
cobertura a la ocupación de vía pública. El
delegado del Gobierno aseguró que después
del verano se volverían a ver y se
discutiría la situación de cara a nuevos
ejercicios turísticos, ya que la
problemática tiene varias alternativas para
cumplir los pasos de 6 metros tras las
playas.
Sin embargo, ahora la
Demarcación de Costas de Baleares ha
informado a los propietarios de los
negocios que ellos no pueden desactivar una
sanción mínima de oficio por el
incumplimiento de la normativa, por lo que
remiten las multas a los infractores por
apropiarse de la vía pública al margen de
lo que se acordase con el delegado del
Gobierno y los alcaldes.
Los
sancionados se han dirigido a las
autoridades locales porque ellas les
dijeron que todo estaba resuelto y que
podían ocupar la servidumbre mientras
pagasen todas las tasas al Ayuntamiento y a
Costas, hasta que en otoño tuvieran una
nueva reunión para establecer las
normativas a seguir.
Nueva
reunión
En concreto, el
Ayuntamiento de Manacor alegará junto a
empresarios y comerciantes para evitar el
pago de las multas, ya que en la Delegación
del Gobierno quedó claro el espíritu de la
medida. Pastor propone que las multas se
compensen, si no pueden anularse, con la
cancelación de tasas directamente
relacionadas con los afectados, descuentos
que se efectuarían el próximo ejercicio si
se demuestra que el paseo es compatible con
ocupar la vía pública.
Ante la
sorpresa de los dueños de terrazas del
litoral, Costas alega que si no están de
acuerdo que hagan las pertinentes
reclamaciones puesto que ni el propio
Socías puede anular un expediente
sancionador sin una orden
expresa.
Así pues, los empresarios y
comerciantes tendrán que afrontar en
algunos casos casi un millón y medio de las
antiguas pesetas de multa dentro de una
temporada turística calificada por el
sector de «muy mala», donde la facturación
ha disminuido un 40% y se han perdido el
20% de los puestos de trabajo.