|
El convenio no tuvo comisión de control
Otra de las irregularidades del proceso,
destacaban ayer fuentes de la Conselleria
de Interior, fue que el convenio de
colaboración con el Concello de Camariñas
no llegó a ser ratificado por el plenario
de ese municipio gallego, de modo que no se
llegó a crear la Comisión Mixta de
seguimiento.Esta comisión debería haberse
integrado por representantes de ambas
instituciones y haber servido para
controlar los gastos. No fue así. Un mayor
control hubiera tal vez detectado antes
irregularidades como algunas de las
descubiertas por la investigación de la
Inspección General de la CAIB.Otros
descubrimientos interesantes van desde «la
cantidad de facturas abonadas en concepto
de publicidad, compra de camisetas, taxis
de Palma, libros sobre limpieza de playas,
realización de serigrafías, pósters,
grabaciones de vídeo, etcétera, que suben
hasta más de 30.000 euros».Destaca también
el pasaje desde Mallorca «de un equipo de
balonmano, compuesto por 22 personas, con
un coste de más de 6.000 euros en concepto
tan solo de billetes de avión».Estos y
otros datos sentaron ayer muy mal a la
Oposición. El diputado del Grupo
Parlamentario Socialista, Antoni Diéguez,
acusó a Rodríguez de realizar «políticas de
intoxicación» y criticó que el conseller
hubiera presentado este informe en una
comparecencia relativa a una pregunta
concreta sobre la manipulación de la
factura de una comida celebrada en
Camariñas en enero de 2003. Diéguez
desarrolló una dialéctica de susurros e
interrupciones desde su asiento, en una
sesión en la que los datos fueron
argumentos aplastantes.
|