JUAN RIERA ROCA
PALMA.- El
«Informe de la Inspección General de
Servicios sobre la investigación de los
gastos efectuados en las tareas de limpieza
del petróleo vertido en Camariñas por el
'Prestige'» pone negro sobre blanco, con la
pluma aséptica e imparcial de los servicios
jurídicos de la CAIB, las múltiples
irregularidades contables detectadas en y
adelantadas por EL MUNDO/El Día de
Baleares.
El conseller de Interior,
José María Rodríguez, compareció ayer en el
Parlament en la Comisión de Interior a
petición del PSOE. Antoni Diéguez quería
preguntarle a cerca de una de las facturas
del caso, que según el socialista parecía
falsificada. Rodríguez le endosó un informe
de muchos folios, el antes mencionado, en
cuyas conclusiones se evidencia que algo
turbio pasó durante aquella operación del
anterior Govern. Turbio o, cuando menos,
irregular.
De ese informe destaca por
ejemplo que 124.885 euros del importe total
de 377.483 euros corresponden a facturas
presuntamente no imputables a la partida
económica que destinó el anterior Govern
del Pacte de Progrés para este fin, según
explicó Rodríguez, basándose en las
conclusiones de este informe en su
comparecencia en la Comisión de Asuntos
Institucionales y Generales del Parlament,
este importe de 124.885 euros, no se
corresponden con la ayuda a Camariñas, «lo
que significa que 34 de cada 100 pesetas
destinadas al municipio gallego se gastaron
incorrectamente».
He aquí otros
descubrimientos del mencionado informe, no
menos importantes y reveladores de lo que
pasó, o de una parte de lo que pasó con
aquel dinero:
Comidas y cenas aquí y
allí. De entre los descubrimientos hechos
por los inspectores destaca, entre otros
puntos más o menos conocidos, el que hace
referencia a las facturas relativas a
comidas y cenas «de un total de 29 cogidas
al azar y que fueron imputadas a la partida
de Camariñas, 11 comidas se hicieron en
Mallorca, dos de ellas a nombre de
Protección Civil. De las otras -añade el
informe- es imposible saber quienes eran
los comensales y si realmente tenían algún
vínculo con las tareas de limpieza».
Un coche. Los inspectores han destacado
también el extraño periplo de un coche, una
furgoneta Peugeot Partner, de que no consta
referencia en el expediente, pero del que
se sabe que se compró en un concesionario
de Palma, fue trasladado a Camariñas en
febrero y devuelto a Palma en mayo,
encontrándose desde entonces en la
Dirección General de Emergencias.
Facturas no imputables. La investigación
señala en otro apartado que «al inspector
le llama la atención la considerable
cantidad de facturas presuntamente no
imputables y, no obstante, imputadas a la
partida. Al respecto cabe decir que, según
la Intervención, el importe de estas
facturas asciende a 124.885 E de un total
de 377.483.
Las litografías. El
informe de la Inspección analiza también
otros temas de los que ya habían sido
conocidas noticias. Es el caso de
litografías que se pusieron a la venta para
recoger fondos para Camariñas. El informe
relata cómo aquellas personas que en razón
a su empleo tendrían que saber cómo se
había llevado a cabo su venta a los
interesados en ayudar al municipio gallego,
sufren «una especie de amnesia». La persona
que tenía a su cargo las ventas está de
baja por enfermedad y no ha podido
informar. Se deduce de las investigaciones
que se vendían sin recibo y sin registrarse
su número, por lo que no se ha podido
certificar cuántas se han vendido y cuánto
dinero se obtuvo y no existe un inventario
que permita saber cuántas quedan.
Contrataciones irregulares. Otro de los
aspectos que el informe analiza es el que
hace referencia a la adquisición de
billetes y gastos de manutención de los
voluntarios que viajaron a Camariñas a las
labores de limpieza. El informe señala que
del análisis del procedimiento parece
desprenderse que los billetes y viajes
tendrían que haberse adquirido mediante un
concurso público, dada su elevada cuantía
total (213.293 euros de viajes y 32.211 de
gastos de manutención) en lugar de mediante
contrataciones directas a los
proveedores.
El pasaje pagado dos
veces. El conseller de Interior, José María
Rodríguez, hizo también alusión al ya
conocido caso del billete de avión del ex
director general, Antoni Torres, y del
entonces conseller, Josep Maria Costa, que
fueron pagados con cargo a las partidas de
manutención de los voluntarios una y viajes
de los voluntarios la otra; que fueron
pagadas además cuando aún no se habían
aprobado estas ayudas al no haber aprobado
el Consell de Govern el plan para Camariñas
y, además, en lo que se refiere al billete
de Torres, fue pagado dos veces.