INDALECIO RIBELLES
PALMA.-
Los cuatro carriles de tráfico previstos en
la calle Jacinto Verdaguer que sustituirán
en superficie a las vías del tren de Inca
en 2007, soportarán un tráfico de 22.800
vehículos al día.
Según establece el
plan de movilidad de Cort, que es la fuente
para la lectura del futuro de la
circulación en Palma, cada uno de los
cuatro carriles de esta vía de penetración
al centro de Palma podría tener una
densidad de tráfico de 5.700 vehículos por
carril.
Como se recoge en el
proyecto inicial de este bulevar que se dio
a los conocer a las entidades vecinales la
semana pasada, la intención inicial del
Consistorio palmesano es preservar uno de
los carriles de esta calle, exclusivamente
al transporte público. Pese a ello, la
densidad que los vecinos de S' Hostalets,
Son Forteza y Son Oliva deberán soportar
frente a sus casas será de un mínimo de
17.100 vehículos al día.
Pese a lo
elevado del volumen y con los datos en la
mano, en buena lid no podría ser
considerada la futura calle Jacinto
Verdaguer como una de las vías de máxima
saturación de tráfico de Palma. Sus 5.700
vehículos carril estarán muy alejados del
índice de 8.000 vehículos carril que se
considera como nivel de saturación. Este es
el caso del tramo de avenidas entre el
Paseo Marítimo y la plaza España. Sin
embargo, la nueva configuración de la calle
Jacinto Verdaguer sí que soportaría un
nivel próximo de densidad circulatoria al
de por ejemplo «la Vía de Cintura que
presenta saturaciones medianas
relativamente bajas de entre 4.500 y 5.000
vehículos carril», según se expone en el
análisis de la circulación de la capital
balear.
Tendría, por tanto, la mitad
de la densidad circulatoria que ahora tiene
la calle Aragón, una de las más utilizadas
por los palmesanos con una media de entre
10 y 12.000 vehículos carril.
Pero
la creación del carril bus en Jacinto
Verdaguer está en el aire de la misma forma
que el sentido final del tráfico en el
futuro bulevar, en teoría, dos carriles de
entrada y dos de salida, aunque esto esté
en contradicción con lo que se recoge en el
plan de movilidad.
Sentido
único
Precisamente dos de las
propuestas que recoge este texto están
referidas a la circulación radial en la
ciudad y afectan, directamente, a las
calles de Aragón y Jacinto Verdaguer que
tendrían que compatibilizar su función de
evacuación y penetración del tráfico rodado
del centro de la capital balear.
La
primera de ellas, la hoy saturada calle
Aragón, una vez ejecutado el soterramiento
de las vías del tren debería pasar a
convertirse en una calle con los cuatro
carriles en dirección de salida de la
ciudad. Así se expone en este abecedario
básico circulatorio donde se destaca la
importancia de la implantación de ejes de
sentidos únicos, «como el de la calle de
Aragón de salida y el de la nueva vía sobre
el ferrocarril como entrada», dice el texto
en su página 55.
Por ello desde este
documento se propone un dimensionamiento de
cuatro carriles de circulación para cada
una de las vías. Y fundamentalmente por una
cuestión que se eliminen de manera efectiva
y por una vez la capacidad de
intersecciones de giro a la izquierda.
Algo que de ejecutarse en la
actualidad en calle Aragón eliminaría no
pocos atascos y embotellamientos a lo largo
del día.
Pero para que este eje de
sentido único unidimensional quede fijado
en la realidad circulatoria de Palma, tal y
como se expone en este documento «es
imprescindible el soterramiento del
ferrocarril para esta actuación, ya que es
necesario disponer de vías de alta
capacidad para el acceso al centro desde la
autopista», se afirma.
Y acto
seguido se apunta: «Este par de vías se han
de constituir como las emblemáticas de
salida y entrada al centro de Palma debido
a que enlazan la autopista con el
intercambiador de avenidas y el centro de
la ciudad».
Es decir, tal y como se
articula en este texto, Cort sólo ha
recogido en el proyecto de transformación y
ampliación de la calle Jacinto Verdaguer,
lo que ya se determinaba en el Plan de
Movilidad, donde en contra de lo que, hasta
ahora, se ha venido defendiendo desde la
Concejalía de Urbanismo que regenta el
teniente de alcalde, Rodrigo de Santos, no
se habla de zona verde.
En ningún
momento se prevé que el soterramiento de
las vías del tren y posterior
transformación de la calle Jacinto
Verdaguer vaya a tener como consecuencia un
eje verde o como se le llegó a denominar,
un Parc Central: un gran eje cívico que
enlazaría el Parc de Ses Estacions, con el
Parque de Son Oliva y el de Son Fuster.
Por contra, lo que se prevé en
Jacinto Verdaguer y recoge el proyecto
final de Cort es que, una vez que se
ejecute el soterramiento de las vías del
tren, esta calle se convierta en uno de los
puntos claves para el acceso al centro de
Palma.
De hecho ayer el regidor de
Tráfico en Cort, Alvaro Gijón, así lo
reconoció en el transcurso de una rueda de
prensa en la que se le preguntó por la
densidad de circulación que soportará en un
futuro la calle de Jacinto Verdaguer.
Gijón remitió a lo
dispuesto en el plan de movilidad: «No
inventamos nada», dijo.
Aunque el
proyecto final del bulevar aún está sujeto
a modificaciones, los cuatro carriles de
tráfico parecen asegurados en el diseño
futuro de Jacinto Verdaguer aunque en
función del momento político y de las
presiones vecinales, el proyecto final
podría sufrir modificaciones.
Una de las opciones es que
tanto Jacinto Verdaguer como Aragón
mantengan la versión clasica de dos
carriles de ida y vuelta.
Un hecho
que eliminaría el sentido único recomendado
en el estudio de movilidad a la vez que
solaparían su funcionalidad.
Pero
como viene sucediendo en esta primera
legislatura de Catalina Cirer al frente de
Cort, todo está sujeto a revisión. Y ello
pese a que la modificación, como sucede
siempre en materia de movilidad, pueda
tener consecuencias para el resto de la
ciudad.
De hecho así sucedería en el
caso de que Jacinto Verdaguer pierda el
sentido único ascendente.
Una de las
propuestas que se realizan en el estudio de
movilidad hace referencia a la necesidad de
disminuir la alta densidad de tráfico de la
zona de avenidas mediante la creación de
anillos perimetrales. El primero de ellos
sería el formado por las calle Balmes,
Ausias March, Francesc Fiol y la calle de
Gaspar Bennàzar. Si Cort modifica el
sentido único de la calle Jacinto
Verdaguer, la creación de este eje
perimetral sería, sin duda, mucho menos
efectivo.