RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- El
alcalde de Manacor, Antoni Pastor, anunció
oficialmente que el Ayuntamiento acatará la
decisión del plenario celebrado en febrero
de 2003 y, antes de que termine el presente
año, se procederá a la demolición de los
monumentos a los caídos de la Guerra Civil
instalados en Porto Cristo, instalados en
homenaje a las tropas nacionales que
repelieron el desembarco de los efectivos
republicanos del entonces gobierno
legítimo.
Uno de los macro-monumentos
de la etapa preconstitucional se elevan en
la bahía de Porto Cristo, la llamada 'cala
Manacor', en la entrada principal del
puerto al lado del Club Náutico y sus
instalaciones deportivas. El segundo de
ellos está ubicado en la plaza Monumento,
al principio de la avenida de los Pinos. El
primero es del Gobierno central y el
segundo propiedad del Ejército.
El
alcalde de la ciudad de los muebles se
reúne hoy lunes con el delegado del
Gobierno en Baleares, Ramon Socías, para
preparar una reunión de la junta de
seguridad y unificar criterios en materia
de protección de los ciudadanos, así como
establecer una unidad de acción entre los
servicios de las Fuerzas de Seguridad del
Estado y la Policía Local de Manacor. Todo
enfocado a la lucha contra la droga sobre
todo en los institutos, durante los fines
de semana en general, delincuencia
profesional y juvenil, etcétera.
Así
pues, la mencionada reunión con el delegado
del Gobierno de José Luis Rodríguez
Zapatero también servirá para poner en
antecedentes las pretensiones del
Ayuntamiento manacorí en lo
referente a la demolición de los monumentos
preconstitucionales por mandato de los 21
concejales del Pleno soberano. La
'eliminación' significa el desescombro de
varias toneladas de material que tendrá que
ser depositarlo en algún
lugar.
Conservación
Se
sabe de otros monumentos que se han
retirado en las mismas condiciones y, en
algunos casos, se conservan las piedras de
la construcción, en otros se los han
llevado particulares y los menos se guardan
en los cementerios. En la mayoría de
situaciones el Consistorio encargado
procede a la demolición de los monumentos y
retira el material como cualquier otra
obra. En el caso del monumento que es
propiedad del Ejército se le entregará a
los militares si éstos así lo
solicitan.
Unanimidad
política
La demolición y retirada
de los dos monumentos del litoral
manacorí se decidió por unanimidad
en un Pleno de la pasada legislatura,
cuando todavía gobernaba el 'pacto de
progreso' local y el alcalde era el
regionalista Miquel Riera. Sin embargo, los
progresistas nunca habilitaron ninguna
partida económica para realizar las obras,
que a bien seguro suponen un coste de miles
de euros.
El equipo de gobierno de
Antoni Pastor tampoco contempla en los
Presupuestos el proyecto de demolición de
los dos monumentos a los caídos del bando
franquista. No obstante, el primer edil
habilitará una partida especial antes de
final de este 2004 para cumplir con el
mandato plenario. Pastor prefiere trabajar
en temas más productivos y destinar el
dinero de los impuestos en realidades y
necesidades directas, pero tampoco está
dispuesto a que la oposición utilice los
monumentos como arma arrojadiza contra su
partido aludiendo a que el PP se opone a su
retirada.