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  Domingo, 19 de septiembre de 2004 Actualizado a las 00:46
 

LAS COSAS DE LA VIDA... EN PALMA
Padres separados piden que el menor sea el titular de la casa

Este colectivo reclama que se implante en España el modelo francés para evitar que la custodia vaya sólo a manos de la mujer y sólo ella disfrute todo el tiempo del hogar familiar

  A D E M A S
 «Mi hijo sufre trastorno psicológico por vivir con su madre en Francia»
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DOWGLAS REYES

PALMA.- No se han disfrazado de Batman como Jason Hatch --el hombre que el lunes pasado trepó por la fachada del Palacio de Buckingham, en defensa de los padres divorciados-, pero sí lo hicieron de Papá Noel, el pasado 25 de diciembre, para reivindicar su derecho a ser papás. Y es que los miembros de la Asociación de Padres de Familias Separadas de las Islas Baleares (APFS) ya no saben qué hacer para hacerse escuchar, para ablandar el corazón de hierro de una Justicia empeñada en hacer cumplir «unas leyes que en su día tuvieron un sentido pero que ya hoy están totalmente desfasadas».

«¿Quién dice que una mujer cuida mejor a sus hijos que un hombre? Nosotros defendemos la igualdad entre los sexos y, por tanto, consideramos que así como una mujer puede ser soldado o juez un hombre puede cuidar de los hijos menores y de la casa», proclama Carlos Prieto, 39 años, delegado en Mallorca de la APFS.

Pese a haber iniciado su andadura hace apenas un año, esta organización acoge actualmente a más de 300 socios, dato que, en palabras de Prieto, «pone de manifiesto la existencia de un colectivo importante de padres separados, cuyos derechos están absolutamente desprotegidos».

Falta de protección concretable básicamente en cinco puntos, según el delegado de la APFS: 1) son siempre los hombres los culpables de una separación, 2) muchos abogados, aprovechando la alarma social que genera el flagelo de la violencia de género, acusan de malos tratos a los hombres para así obtener la inmediatez de las medidas cautelares en provecho de sus clientas; 3) los jueces no entran a juzgar las causas de la separación, sino que se limitan a valorar la protección de los menores; 4) en el 99% de los casos la guardia y custodia se asigna a la madre, sin aplicar lo que establece la ley, esto es, la idoneidad del progenitor más adecuado; y 5) las pensiones de compensación y las pensiones por alimentos recaen con el mismo porcentaje en los hombres, sin considerarse siquiera el estado económico y laboral de los maridos separados.

«Si los jueces aplicaran bien la Ley, nuestra asociación no tendría razón de ser. Pero ellos actúan de forma clónica, porque sólo les interesa que el procedimiento sea rápido y que el cónyuge saliente se vea obligado a pagar la manutención y gastos de los menores y del cónyuge que se queda con la casa, que casi siempre es la mujer. A los jueces no les importa el grave desequilibrio económico, además del afectivo, que la separación origina en la mayoría de los padres separados», afirma Carlos Prieto, que como todos los miembros de la asociación ha vivido en sus propias carnes las consecuencias de una ley parcial.

Para otro de los miembros de la APFS, Philippe Henry, de 36 años, la solución a este problema pasa por el incremento del número de abogados de familia. «Aquí hay sólo tres jueces de familia, que al año tratan 1500 casos. O sea, 2,5 sentencias al día. Demasiados casos para tan pocos jueces. De ahí que la Justicia siempre tome el mismo camino, en lugar de estudiar a fondo cada caso», colige Henry, que advierte que los datos han sido facilitados por el Juez de familia número 12, Joaquín María Andrés Joven.

Consciente de que quienes salen peor parados con la «actitud retrógrada de los jueces» no son otros que los niños, la APFS defiende el derecho de los hijos menores a «no ser apartados de su progenitor no custodio» y exige «medidas efectivas» que garanticen el cumplimiento del régimen de visitas.

Asimismo, la asociación considera que debe tenerse en cuenta la opinión de los hijos a la hora de determinar con cual de los progenitores deben quedarse después de la separación de sus padres. «Nosotros entendemos que el bienestar de los menores debe primar, en caso de separación, sobre el de los progenitores», señala el subdelegado de la Asociación de Padres de Familias Separadas de Baleares, Jorge Skibinsky, de 47 años.

Pero es que además, asegura por su parte Carlos Prieto, «decir que la mujer cuida mejor de los niños que el hombre es tan aberrante como afirmar que la mujer es más tonta durante el embarazo porque la gestación interrumpe su desarrollo intelectual».

Maltrato de menores

Por otra parte, añade el delegado de la APFS, «conviene recordar, para desmontar ese otro tópico que defiende que los hombres somos más violentos que las mujeres, que el 65% de los maltratos de menores son protagonizados por ellas, las madres, y no por ellos, y que, como quedó demostrado en Irak, las mujeres son tan capaces de matar y torturar como los hombres».

En cualquier caso, la APFS aboga por la implantación de un sistema similar a la Ley de Custodia Alternativa francesa, que desde su entrada en vigor ha reducido «drásticamente» las disputas de separación, así como el índice de violencia doméstica, al cortar el problema de raíz. «Muchas mujeres quieren la custodia de sus hijos porque de esta forma también se garantizan el disfrute del hogar familiar», apuntan.

Con la Ley de Custodia Alternativa, esto no ocurre. La custodia es compartida y la casa familiar no es de ninguno de los cónyuges, sino del menor. De manera que cuando el niño tenga que estar con el padre sea éste el que esté en la casa, y cuando corresponda a la madre el cuidado del menor sea ella la que disfrute la vivienda. Esto a la larga obliga a los padres a ponerse de acuerdo. «Venden la casa, se reparten las ganancias y fin del problema», explica Carlos Prieto.

En un momento en que la violencia doméstica alcanza cotas verdaderamente alarmantes, Prieto lamenta que la APFS, que «pretende encauzar la desesperación y la frustración de los padres separados de una manera adecuada, evitando con ello la locura y la consiguiente violencia de género», no reciba subvenciones institucionales. Una de las principales preocupaciones de este colectivo, a las que que podrían destinarse estas cantidades, es la investigación de denuncias falsas «se demuestran que no son reales en un porcentaje próximo al 70%», dice.

«Hemos hablado incluso con el presidente del Govern, Jaume Matas, pero seguimos en las mismas: cero de ayudas», asegura el delegado de la APFS.

Con todo, la asociación ha ganado algunas batallas. Ha conseguido, por ejemplo, que se abra un punto de encuentro en Inca y que se amplíen las plazas del de Palma. Además, se está estudiando la posibilidad de incorporar en las plataformas reivindicativas de los sindicatos un artículo que atienda a «la especial situación» de los padres trabajadores que deben cumplir con un régimen de visitas incompatible con su horario laboral.

Movilizaciones

«Te obligan a estar con tu hijo de cinco a ocho y si no cumples el régimen te penalizan. Da igual que tengas un trabajo de mañana, de noche o de jornada partida. Ya que los jueces no tienen en cuenta la situación laboral de los padres, que la tengan en cuenta los sindicatos y adapten el horario de trabajo al régimen de visitas», razona Prieto.

Recientemente, el pasado 13 de septiembre, el Juzgado de Primera Instancia número 16 prohibió a la junta directiva de la APFS la entrada a una comparecencia pública. Ante este hecho «sin precedentes», la asociación ha solicitado la apertura de un expediente informativo contra la Juez Interina de este Juzgado y ha anunciado movilizaciones de protesta.

El presidente de la APFS de Baleares, Juan Ripoll, ha dirigido una carta al Decano de los Jueces de Baleares en la que le pregunta «qué tipo de decisiones toma esta juez que no pueden ser públicas, que necesitan un ocultismo digno de otras épocas…».

No hace falta ser muy listo para imaginar su naturaleza. Ahora mismo la APFS tiene en sus manos más de 200 sentencias de separación/divorcio «en la mayoría de las cuales se observa una importante parcialidad».

 
   
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