INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Catorce
meses después de tomar posesión de la vara
de mando de la Alcaldía de Palma, Catalina
Cirer recibe esta mañana a los tres
partidos de la oposición en Cort. En un
clima político enrarecido por los múltiples
temas sin resolver que el equipo de
gobierno ha ido acumulando a lo largo de su
primer año en el Consistorio (desde el caso
Megapark, compra de Son Espases y la
oposición de los vecinos de La Real o el
caso horas extra) la reunión de hoy
se presenta como una cita en la cumbre que,
sin duda, marcará un antes y un después en
esta legislatura.
La agenda política
de la reunión que fue anunciada ayer por
los tres grupos de la oposición tiene un
sólo nombre en el orden del día, del
presidente de Emaya, Antoni Nadal, acusado
por una supuesta falta de coacciones y por
presuntos malos tratos contra su ex mujer.
Una situación que ha sumido la vida
política municipal en una profunda crisis
de gobierno.
Un cese
irrenunciable
Ayer PSM, PSOE e
EU-EV calibraron en una rueda de prensa en
bloque la importancia de la reunión y lo
que se juega hoy Cirer. «La dimisión de
Nadal es una regla imprescindible dentro
del juego democrático», dijo el portavoz
rojiverde Eberhard Grosske.
«O el equipo de gobierno demuestra
que tiene ética política, y cesa al
concejal, o habrá un clima de inestabilidad
y anormalidad democrática en el
Ayuntamiento», precisó.
En pocas
palabras como dijo por su parte Roig, los
tres grupos le exigirán a Cirer «que Nadal
cese de sus cargos por la sentencia de
coacciones y por unos indicios de malos
tratos», afirmó. El portavoz nacionalista,
Pere Muñoz, dijo por su parte que el cese
de Nadal se debe producir «por mentiroso,
porque no tenemos confianza en él, ni
nosotros, ni los ciudadanos», afirmó.
Para Muñoz, «Nadal nos ha engañado a
todos y un cargo municipal tan importante
en el equipo de gobierno (teniente de
alcalde, portavoz del PP en Cort y
presidente de la mayor empresa municipal,
Emaya) sólo nos ha demostrado que sabe
mentir», dijo.
Como refrendaron los
tres portavoces de la oposición, que
acudirán a un encuentro fijado para las
13.00 horas, «el cese de Nadal es
irrenunciable» para poder encauzar un nuevo
clima político en el Consistorio, y pasar a
hablar de los temas que preocupan a los
ciudadanos, desde la política de movilidad,
vivienda, transporte público, urbanismo,
etc...». Algo que no es posible desde
junio.
Pero, en principio, poco se
espera del encuentro pese a la confianza de
la oposición de que pueden producirse
novedades por parte de la alcaldesa que
sorprendentemente ha accedido a este
encuentro después de negarlo en numerosas
ocasiones,
Pero, pese a todo, ayer
el portavoz socialista, Antoni Roig, se
mostraba «convencido de que habrá diálogo».