MARIONA CERDÓ
PALMA.- Los expertos
apoyan mayoritariamente la iniciativa del
Institut de Serveis Socials de Mallorca de
permitir a las parejas homosexuales acoger
de forma temporal a niños que han sido
separados legalmente de sus
padres.
EL MUNDO/El Día de Baleares
ha consultado a varios psicólogos y
psiquiatras especializados en terapia
infantil. La mayor parte de ellos coincide
en afirmar que la acogida de niños por
parte de parejas de gays y lesbianas no
tiene efectos negativos en el crecimiento y
la formación de los pequeños.
Serafín
Carballo, especialista en terapia familiar,
asegura que la orientación sexual de los
padres acogedores es «totalmente
secundaria» y que «no es negativa» para el
desarrollo del niño.
Según Carballo,
lo realmente importante a la hora de elegir
una familia acogedora es que «sea capaz de
dar cariño al niño para paliar las
psecuelas que sufre la criatura», que ha
sido separada de sus padres biológicos por
haber sufrido maltrato, abuso sexual o
negligencia.
«No hay estudios
científicos que determinen que es negativo
que una pareja homosexual acoja un niño»,
indica. Según Carballo, los especialistas
no tienen en cuenta la condición sexual de
la pareja que solicita un acogimiento, sino
que tenga las cualidades necesarias para
ofrecer a la criatura un entorno
adecuado.
En referencia a la adopción
definitiva de niños por parte de una pareja
de gays o lesbianas, Carballo asegura que
este tipo de acogimientos «no condiciona el
desarrollo psicológico del niño». «Hay
quien dice que limitan los modelos de
identificación de la criatura, pero yo no
opino lo mismo», afirma.
Según
Carballo, hay que contemplar la capacidad
de la pareja para ofrecer a los niños una
alternativa de vida y un entorno adecuado y
no su condición sexual: «Lo que perturba a
un niño es que los padres no le
proporcionen lo que necesita, no la
sexualidad de los
progenitores»
Experiencia
profesional
El psicólogo y
terapeuta familiar Carlos Panadés es de la
misma opinión que Carballo. Según su punto
de vista, «el acogimiento temporal no es
incompatible con las parejas homosexuales».
Panadés sostiene que en todos sus años de
experiencia profesional jamás ha detectado
que un niño que convivía con dos padres del
mismo sexo haya padecido problemas como
consecuencia de la opción sexual de los
padres. «Lo importante a la hora de criar a
un niño es la capacidad de ejercer la
paternidad», añade.
Por su parte, la
psicóloga Júlia Monge también valora muy
positivamente la iniciativa de S'Institut y
se muestra partidaria de que también se
permita a las parejas homosexuales adoptar.
«Es el primer paso. Si se puede acoger,
también se puede adoptar»,
afirma.
Por su parte, el psiquiatra
Miguel Ángel Martín Soledad también aprueba
que los gays acojan. Aunque expresa que la
adopción por parte de parejas homosexuales
plantea serias dudas a los especialistas,
se muestra partidario de que cualquier tipo
de pareja pueda solicitar un acogimiento
temporal para evitar que las criaturas
vayan a centros de acogida.