PALMA.-El conseller de Turismo, Joan
Flaquer, señaló ayer que el Govern
intervendrá si los hoteles ofertan todo
incluido a los turistas como «respuesta
a una situación de debilidad» del producto
turístico balear, fijando una serie de
criterios que aseguren la calidad del
servicio turístico que conceden.
En
declaraciones a Europa Press, Flaquer se
mostró convencido de que en la próxima
temporada turística habrá establecimientos
turísticos en Balears que han ofrecido este
año esta modalidad y que decidirán no
continuar porque «saben que no es lo que
espera el cliente».
En este sentido,
restó importancia a la proliferación de
este sistema durante estos meses de verano
en los hoteles de Baleares y estima que el
límite de todo incluido será
«forzosamente, que responda a una verdadera
demanda de este producto» y «no a una
situación de debilidad».
El conseller
celebró que durante la actual temporada
turística los empresarios no hayan tenido
que llenar sus hoteles con ofertas de
última hora, después de tres años
consecutivos haciéndolo, lo que ha
permitido mantener los precios fijados en
los contratos. «Lo más importante ahora es
que en las negociaciones para el año que
viene seamos capaces de exigir los
incrementos que sean necesarios para
conseguir un precio justo, acorde con la
calidad y los servicios que ofrecen»,
subrayó.
Flaquer se congratuló porque
esta temporada turística «ha sido la mejor
de los últimos tres años, tanto en términos
de ocupación como en términos de
rentabilidad». «Julio y agosto han
compensado un mes de junio complicado y
septiembre, según las noticias que tenemos,
se presenta bastante bien, lo que permitirá
cerrar la temporada más que
aceptable».
Destacó el comportamiento
de Mallorca, que también reconoció que ha
sido la que ha sufrido más en los últimos
años, mientras que Menorca y las Pitiusas
han ido más a «remolque de la situación»,
pero «partiendo de una situación menos
complicada».
Mercado
español
Asimismo, explicó que el
«excelente» comportamiento del mercado
español, que ha tirado «del carro fuerte»
con el mercado alemán, obligará a la
Consellería a «apostar fuerte» en próximas
acciones de promoción turística. También
comentó que este año no habrá «más bombas
promocionales», como sucedió el año pasado
con el equipo ciclista o Michael Douglas,
sino que la intención del Govern es
«consolidar lo que Balears tiene y sacarle
la rentabilidad adecuada».
Sobre el
mercado británico, Flaquer augura que la
llegada de turistas ingleses a Balears se
ha ido recuperando en los últimos meses,
después de un cierto retroceso por la
debilidad de la libra esterlina frente al
euro. «Al final del año, los números del
mercado británico no estarán tan por debajo
de como se esperaba a principios de la
temporada turística».
Vistos los
resultados, el conseller instó a los
sindicatos a que eviten eventuales
movilizaciones en el sector turístico en
septiembre y centren sus esfuerzos en
alcanzar un acuerdo conjunto en la Mesa de
Diálogo Social sobre el futura de la
reconversión turística.
«Algunos
tildaban la situación del turismo de
crítica, pero ahora ya hemos visto el
comportamiento de julio y agosto. Debemos
buscar un documento en el que todos
(Govern, empresarios y sindicatos) nos
sintamos a gusto y que sea fruto del
consenso», comentó Flaquer, que sostiene
que en un proceso de diálogo la
convocatoria de movilizaciones «contribuye
a poco» y «genera mala imagen».