MARIONA CERDÓ
PALMA.- Las
parejas homosexuales de Mallorca pueden
acoger de forma temporal a niños que han
sido separados legalmente de sus padres.
Los Servicios Sociales de la isla no
discriminan a nadie y permiten que
cualquier tipo de familia curse la
solicitud para acoger a un niño durante los
meses en que este permanece alejado de su
hogar.
Desde 2001, el Institut de
Serveis Socials de Mallorca (S'Institut)
desarrolla un programa para evitar que los
niños que no pueden vivir con sus padres
vayan a centros de acogida. Una familia
voluntaria se responsabiliza de las
criaturas, que crecen en un entorno
familiar durante el tiempo que permanecen
alejadas de su hogar.
S'Institut
busca a personas que sean capaces de educar
correctamente a los niños mientras
permanecen separados de sus padres. El
modelo de familia y la orientación sexual
que tengan los padres adoptivos es lo de
menos. Por eso, se aceptan familias
monoparentales, matrimonios, parejas de
hecho y parejas homosexuales.
El
programa de acogimiento temporal, llamado
también programa de Familias Canguro, está
pensado para que ningún niño menor de 3
años que ha sido separado de su hogar tenga
que vivir en un centro de acogida. En la
mayor parte de casos, son criaturas que han
sufrido abandono, maltratos o abusos
sexuales por parte de sus progenitores.
Los servicios sociales se hacen
cargo de estos niños y los entregan a una
familia de acogimiento temporal. Las
criaturas vivirán con sus nuevos padres
hasta que puedan regresar a su hogar o
hasta que las instituciones encuentren a
una persona que pueda hacerse cargo de
ellas de forma definitiva.
Los
acogimientos temporales no pueden ser nunca
superiores a los dos años. Los psicólogos y
trabajadores sociales preparan a los padres
canguro y les dejan muy claro desde el
principio que no deben encariñarse en
exceso porque la adopción no es definitiva.
Por lo general, los acogimientos nunca
superan los 7 meses.
Las personas que
se apuntan al programa de familias canguro
son entrevistados por el equipo de
especialistas del Instituto de Servicios
Sociales, que evalúan si reúnen el perfil
adecuado para hacerse cargo de un niño. Se
analizan los criterios educativos, los
valores y las aptitudes de los padres en
potencia. Si los especialistas dictaminan
que los solicitantes son válidos, los
padres canguro asisten a un curso de
formación en el que reciben las
instrucciones básicas para desempeñar su
labor.
Nuevas
adopciones
El programa de
Familias Canguro tiene cada vez más
adeptos. En 2001 se formalizaron 9
acogimientos, en 2002 fueron 32 y en 2003,
38. Además, en los meses que transcurridos
de 2004, ya se han puesto en marcha 27
nuevas adopciones. Estos datos suponen que
entre 2001 y 2003, el numero de adopciones
se ha multiplicado por
cuatro.
Además, los acogimientos se
han disparado más de un 40% en menos de un
año y el número de personas dispuestas a
hacerse cargo de un menor también ha
experimentado un aumento muy considerable
en el mismo periodo de tiempo.
En
concreto, en octubre de 2003 había 40
personas en la bolsa de padres
canguro. En estos momentos, son ya
61, un 52% más que en otoño del año pasado.
Desde que el programa de Familias
Canguro se pusiera en marcha en el año
2001, un total de 106 niños han sido
acogidos en régimen temporal.
Antonio Calvo explicó a hace varias
semanas a este periódico que el programa de
familias canguro permite que ningún niño
menor de tres años sea internado en un
centro de menores cuando es separado de sus
padres biológicos.
Según manifestaron
también los profesionales que trabajan en
el programa de familias canguro de
S'Institut, es conveniente que los niños
que han sido alejados de su hogar,
especialmente los más pequeños, permanezcan
en el interior de una familia durante los
meses o años en que la Administración se
haga cargo de su tutela.
El equipo de
profesionales del programa de S'Institut
forma a los padres canguro para que
se hagan cargo de los niños, pero también
prepara a la familia biológica para que
pueda recuperar a su hijo. Y, según las
estadísticas, el 40% de las familias se
rehabilitan y son capaces de volver a
acoger a sus hijos.