La auditoría elaborada por la consultora
XPALMER&PARTNERS SL, por encargo del
actual Gobierno insular, dedica también un
apartado a la contratación del socialista
Justo García Soriano en calidad de
secretario del Consell, por parte del
equipo de Pilar Costa. Una contratación en
la que la consultora constata diversas
irregularidades como el hecho de que García
Soriano pudiera ejercer un cargo de alto
nivel sin contar para ello con el
preceptivo certificado de conocimiento de
la lengua catalana. «No consta en el
expediente», constata XPALMER&PARTNERS,
«la acreditación de conocimiento oral y
escrito de la lengua catalana; tampoco el
compromiso de la realización de cursos ni
los certificados de aprovechamiento de
éstos». Certificados que, al parecer, son
de obligado cumplimiento según establece la
Ley 2/1989.
Constatan también los
auditores que, en el momento de la
contratación de García Soriano, la
plantilla de funcionarios del Consell
Insular contaba con tres trabajadores que,
no sólo eran del Grupo A (el que
corresponde al cargo de secretario), sino
que, además, estaban en posesión de
licenciaturas universitarias, cosa que no
sucedía en el caso del socialista manchego.
La auditoría, finalmente, deja claro
que García Soriano sólo podía ejercer como
funcionario en el Consell Insular durante
un año, que era el periodo que contemplaba
la comisión de servicios autorizada por la
Junta de Castilla-La Mancha, de la que
procedía el ex secretario. Este, sin
embargo, ejerció como tal durante dos años,
entre enero de 2000 y diciembre de 2002.
Fue cesado por Pilar Costa tras denunciar
este periódico las irregularidades
cometidas por el Gobierno insular para su
contratación.