LORENZO MARINA
PALMA.- Diferencias
irreconciliables se apoderaron ayer de las
empresas de grúas de Mallorca y Eivissa.
Múltiples miedos se apoderaron de buena
parte del sector. Temor a supuestas
represalias, a la pérdida de contar con
determinadas aseguradoras como clientes y a
los esquiroles les llevaron a desconvocar
su participación en la huelga del sector a
nivel nacional.
La supuesta
movilización de las empresas de grúas de
Mallorca se debía sumar a la nacional a
partir de las 00.00 horas del próximo
viernes, las grúas de Baleares pararían por
completo. Así permanecería de no mediar
acuerdo alguno con la patronal de las
compañías aseguradoras Unespa.
Sin
embargo, las diferencias salieron a relucir
durante la reunión celebrada ayer tarde en
el Hotel Bellver. Sobre las 20.00 horas,
los empresarios del casi medio centenar de
compañías de Mallorca se reunieron para
decidir cuál era su postura en el
conflicto. Fifty-fifty. Tras dos
horas de deliberación, la mitad estaba a
favor y la otra mitad estaba en
contra.
En anteriores reuniones entre
el sector, la decisión de sumarse a la
movilización nacional había sido
ampliamente respaldada. Máxime cuando la
decisión de los empresarios de Menorca era
unánime para no retirar ningún vehículo.
El principal motivo de la discordia
entre Unespa y las empresas de grúas
residía en las diferencias que cada vez les
separan más de sus homólogos europeos. Las
empresas reclaman a las aseguradores una
subida del 100% para lograr así la completa
equiparación con las empresas europeas del
ramo. De hecho, las empresas de grúas
mantienen que las actuales tarifas que
manejan las aseguradoras no les sirven ni
siquiera para cubrir costes. La demanda de
un incremento se ha hecho más acuciante
ante la actual subida del precio del
petróleo.
Diferencias
La
s diferencias son muy significativas.
España se encuentra a la zaga en cuanto a
los precios que pagan las aseguradoras por
retirar los vehículos de la calzada. En el
país vecino, Portugal, estas cifras son
bastante más elevadas. en Portugal oscilan
entre los 30,80 y los 38,10 euros. En
Bélgica el mismo servicio se paga entre los
57 y los 68 euros, Mientras en Francia y
Alemania tienen los mismos precios: entre
los 60 y los 71 euros.
Instantes
antes de la reunión, la intención de
secundar la huelga se mantenía en el
ambiente. A medida que avanzó la reunión,
las divisiones intestinas se fueron
profundizando. El presidente de la
Asociación Balear de Empresas de Asistencia
en Carretera, Manuel Fernández, ya anunció
antes de la reunión que la intención de
muchos miembros del colectivo era sumarse a
la movilización nacional.
También
habían establecido un particular código
deontológico durante esta huelga. De
haberse materializado, las empresas no
habrían ofrecido ningún servicio de
retirada de vehículos. No obstante, sus
actuaciones se limitarían a apartar el
coche gratuitamente de la calzada hasta el
arcén cuando represente un peligro para la
seguridad vial.
Aunque los
empresarios coincidieron ayer en el Hotel
Bellver que las actuales tarifas «no nos
permite cubrir costes», denunciaron unos.
«La tarifa que nos pagan las aseguradoras
está congelada desde hace 10 años. Esto es
insostenible para cualquier empresario que
pretenda prestar un servicio de 24 horas»,
insistió los partidarios.
Pese a la
división, los empresas de grúas también
criticaron que se deje en manos de las
aseguradoras la imposición de los precios
por los servicios. El medio centenar de
empresas de grúas cuentan con una media de
cinco vehículos cada una. De haberse
respaldado la huelga, al menos, 250 grúas
podrían quedar paralizadas en los
garajes.