HENRY PINTO
SANTA MARGALIDA.- La
resaca de la multitudinaria suelta de patos
de Can Picafort ha llegado en forma de
denuncia por parte de la Asociación para la
Defensa de los Derechos del Animal (ADDA)
contra el Ayuntamiento viler y el
alcalde pedáneo del núcleo turístico,
Miquel Ordinas, ante la Conselleria de
Agricultura y Pesca.
La delegada de
ADDA, María de Sansó, mostró su rechazo
contra el evento señalando que «debemos
parar esto, puede que no maten a los patos
pero se les somete a estrés y sufrimiento.
Este acto está prohibido y ya llevamos 14
años luchando para acabar con él y
esperamos conseguirlo, tal y como hemos
hecho con el correbou de Alaró y la
cabra y el cerdo enjabonado de
Calvià».
Las intenciones de esta
asociación no acaban aquí. «Si no varían su
postura de cara al próximo año estamos
dispuestos a editar un folleto con las
fotos de maltratos y vejaciones que sufren
los patos en Can Picafort y distribuirlos
entre los turistas con el fin de evitar que
ningún amante de los animales visite este
núcleo turístico. Veremos si de esta forma
nos toman en serio», manifestó Sansó a este
periódico.
Ante estas drásticas
medidas, el alcalde de Santa Margalida,
Antoni del Olmo, afirma que «cada uno puede
tener su punto de vista y expresar su
opinión, creo que todo el mundo sabe que
aquí no se maltrata a los animales, si
fuera así sería el primero en acabar con
esto. La prensa y televisión han venido a
cubrir el evento y han visto e informado
del trato que reciben los patos». Sobre la
publicación del folleto, el alcalde
sostiene que «es sacar las cosas de quicio,
se ve que lo que pretende esta asociación
es perjudicar al pueblo cuando nadie del
pueblo está detrás de estas
denuncias».
¿Defensores de
animales?
Por su parte, Miquel
Ordinas se mostró indignado tras el anunció
de ADDA: «Son unos sinvergüenzas... y
¿éstos se llaman defensores de los
animales, utilizando la amenaza y coacción?
Les invitamos a venir con nosotros para que
comprobaran in situ el trato a los
patos y no quisieron y ahora hablan de
malos tratos. Ha venido gente de fuera que
estaba intoxicada y ha respaldado el
esfuerzo que hacemos para mantener la
tradición cuidando a los animales». De
hecho, la devolución de los patos en Son
Bauló fue un éxito. «La gran mayoría se
soltaron en el torrente, además funcionó la
nueva iniciativa de cambiar patos por
boletos de rifa», comentó Del
Olmo.
Desde ADDA también se ha
anunciado su intención de denunciar a
Natura Parc. «Enviamos fotógrafos y gente
de la asociación y sabemos que Natura Parc
fue quien suministró los patos; es una
vergüenza que una entidad que recibe
subvenciones del Govern actúe de esta
manera», aseguró de Sansó.
El
gerente de Natura Parc, Toni Mas, se mostró
sorprendido por las acusaciones y aseguró
que «la gente debe informarse mejor antes
de presentar denuncias. La Fundación Natura
Parc no vendió ningún pato, se nos alquiló
una furgoneta para trasladarlos y nuestros
operarios se quedaron allí para traer algún
pato que se hubiese escapado».