ALEJANDRO FONT
INDALECIO
RIBELLES
PALMA.- Nueva página para la
polémica en el caso Nadal que deja
en evidencia la apuesta que ha efectuado la
primera edil de Cort por la defensa a
ultranza de su hombre de confianza en el
equipo de gobierno.
Catalina Cirer,
en declaraciones a EL MUNDO/El Día de
Baleares se refirió el pasado lunes al
caso Nadal durante la cena que el
Consistorio ofreció a los periodistas en el
patio de armas del Castillo de Bellver,
asegurando que como hizo en su día con el
ex president Gabriel Cañellas no dejará
nunca en la estacada a uno de sus hombres
claves en Cort, el concejal de Medio
Ambiente Antoni Nadal. Cirer volvió a
ratificar con ello su apoyo incondicional
al concejal Nadal acusado de un supuesto
delito de presuntos malos tratos
psicológicos a su ex mujer y contra el que
pesa un auto judicial por supuestas
coacciones a unos inquilinos de una
vivienda de su propiedad.
«El
principio que ha regido siempre mi vida,
tanto en lo personal como en lo político,
ha sido la lealtad», justificó la máxima
responsable de Cort que está pasando los
días más difíciles desde que asumió la vara
de mando municipal el mes de junio del
pasado año.
«No cambiaré
nunca»
«Algún día dejaré de ser
alcaldesa pero lo que no puede perder nunca
una persona son los principios, y no podría
ir por la calle con la conciencia tranquila
si dejara en la estacada a mis amigos»,
aseguró la alcaldesa que presidió la cena
con los medios de comunicación y estuvo en
el patio de armas de Bellver hasta la
conclusión de la misma. «Ya lo hice por
ejemplo con Gabriel Cañellas», dijo, «al
que apoyé siempre hasta el final, pese a
que mucha gente le había dado ya la espalda
y cuando acercarse a él era poco menos que
motivo de estigmatización para mucha
gente», subrayó la primera edil.
Por
todo ello aseguró que si no hubiese actuado
de esta forma «yo no podría mirarme al
espejo cada mañana porque la gente de mi
partido sabe como soy, y no cambiaré nunca
mi forma de ser, ni mi modo de proceder»,
subrayó de forma tajante.
Dada la
crisis en la que ha sumido el caso Nadal
al equipo de gobierno, Cirer no ha
querido asumir sola todo el peso de la
misma. Por ello desveló la noche del lunes
que «como tampoco quería que fuera una
decisión personal porque afecta a todo el
grupo municipal, nos reunimos y
consensuamos la decisión de apoyar a
nuestro compañero y amigo, Antoni Nadal,
hasta el final».
Pero pese a este
apoyo incondicional en el equipo de
gobierno tienen claro, en estos momentos al
menos, y por lo declarado por Cirer el
lunes que «obviamente, si los tribunales de
Justicia le condenan, dejará el cargo
inmediatamente», precisió una Cirer que
sigue aferrada a la inocencia de su edil de
confianza. Y volvió a reiterar: «En caso de
que dimitiera y fuera después declarado
inocente, con todo lo que ha caido, el daño
para él sería ya irreparable», manifestó
Cirer. Pero pese a estas dudas todo apunta
que la alcaldesa es consciente de que Nadal
es ya como aseguran desde el propio
Consistiorio «un cadáver político, porque
todo esto huele muy mal».