G. REVELLES / M. VAZQUEZ
FORMENTERA.- La tradicional tranquilidad de la isla de Formentera se ha visto rota este fin de semana tras conocerse el sangriento suceso que tuvo lugar en una residencia ubicada a tan sólo 150 metros de la playa de Mitjorn. Un suceso del que, al cierre de esta edición, se sabían aún pocos datos. El más escalofriante: la desaparición de un joven presumiblemente herido de gravedad.
Al parecer y según relataron a EL MUNDO/Ibiza y Formentera diversas fuentes, tres jóvenes, dos hombres y una mujer, celebraron una fiesta el pasado fin de semana en el inmueble antes citado. Vivienda propiedad de los padres de la joven, de nacionalidad alemana. Nadie sabe a ciencia cierta qué sucedió en el transcurso de la celebración. A eso de las 17.00 horas del domingo, dos turistas que bajaban a la playa por un camino cercano a la casa encontraron varias prendas de ropa ensangrentadas. Cerca encontraron también a dos de los jóvenes, un chico y la chica, con varias heridas en el cuerpo, sobre todo en las manos.
Fueron estos turistas los que avisaron a la Guardia Civil, cuyos agentes se personaron en el lugar de los hechos en pocos minutos. Allí hicieron curas de urgencia a los dos jóvenes y encontraron un escenario espeluznante: en el porche de la casa había sangre casi hasta en el techo. En el interior, la cosa era aún peor, según indicaron a este periódico fuentes de la investigación. La sangre llegaba hasta la misma orilla de la playa y de allí, en forma de pisadas, retornaba a la vivienda.
Los dos jóvenes, según indicaron las mismas personas consultadas, «habían consumido elevadas cantidades de alcohol y estupefacientes». Tanto como para que ayer no supieran aún aclarar ante los investigadores qué había sucedido: «Es que, incluso, se contradicen a la hora de dar la descripción de la persona desaparecida».
Efectivos de la Guardia Civil, del Seprona y del Grupo de Actividades Subacuáticas de la Benemérita rastreaban ayer Formentera y su costa intentando dar con el paradero del desaparecido. Un joven que, al parecer, al cierre de esta edición no había acudido a ningún centro médico de la menor de las Pitiüses para ser curado de sus previsiblemente graves heridas , a tenor de la sangre que había en la casa: «Hemos preguntado ya en todos los centros médicos y farmacias y, por lo que sabemos, no ha ido a ningún sitio», indicaron las fuentes consultadas. La búsqueda se reanudará hoy por aire y mar, y, a lo largo de la pasada noche, se ha mantenido por tierra. Los investigadores están rastreando pozos y caminos por si pudieran encontrar en ellos al joven. Y es que, según reconocieron, están trabajando «con arreglo a lo peor», aunque esperan que el desenlace no sea desafortunado.