Los agentes de la Policía Local que
acudieron durante la madrugada del pasado
jueves al lugar del accidente contradicen
lo expuesto por el joven afectado.
«Llamamos a una ambulancia que acudió
inmediatamente, las personas que le
atendieron le aconsejaron llevarlo cuanto
antes a un centro hospitalario pero fue él
quien se negó», aseguran.
La policía
municipal, ante la negativa del
accidentado, procedió a realizar lo que
«hacemos en cualquier otro caso». Es decir,
«detenerlo y llevarlo a las dependencias
policiales de San Fernando». Según los
agentes que acompañaron a Julio César
Corella a la comisaría, «el accidentado se
empezó a quejar de los dolores que tenía,
pidió un médico y poco después se le llamó
y acudió a socorrerle».
A partir de
ese instante, y 8 horas después de su
detención, se le trasladó al Hospital de
Son Dureta. En estos momentos se encuentra
ingresado y evoluciona favorablemente de
sus lesiones. Según los médicos que le han
atendido «lo peor ya ha pasado» y no creen
que el joven vaya a tener problemas para
recuperarse. Eso sí, coinciden en que
estuvo a punto de quedarse postrado en una
silla de ruedas el resto de su vida.