PALMA EFE.- El Govern balear aportará durante este año 503.000 euros para proyectos de desarrollo y cooperación con el pueblo saharaui, que incluyen la distribución de agua potable en los campamentos de refugiados, la mejora de sus equipamientos sanitarios y el reparto de alimentos.
La consellera de Presidencia y Deportes, Rosa Puig, anunció hoy esta ayuda durante la visita al Consolat de la Mar de los niños saharauis que pasan el verano en Mallorca dentro del programa "Vacaciones en paz".
"Es innegable que tenemos una estrecha relación con la comunidad saharaui", aseguró Puig, quien expresó su deseo de que "la historia haga justicia" con este pueblo norteafricano, de forma que en un futuro "puedan ser ellos los que acojan a niños de aquí".
Los proyectos de desarrollo, que cuentan con la colaboración de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, la Cruz Roja y diversas ONG, posibilitarán también la instalación de un horno de pan en el campamento 27 de febrero y de una unidad de emergencia para hacer frente a desastres naturales en Dajla (Argelia).
El delegado de la comunidad saharaui en Baleares, Oualad Moussa, señaló que estos programas de cooperación demuestran la "sensibilización" de la sociedad balear y son un "ejemplo del vínculo entre ambos pueblos".
En referencia a "Vacaciones en paz", Moussa apuntó que es un programa "positivo" ya que, argumentó, sirve para que menores "en una situación de vida imposible" disfruten de la acogida de las familias de Baleares.
Gracias a esta iniciativa, este verano han sido acogidos en las islas 147 niños, 124 en Mallorca y 23 en Menorca, que han realizado diversas actividades lúdicas durante su estancia, según explicó el presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Baleares, Xavier Fortuny.
"Este año ha sido el mejor de todos, porque 95 de los menores que han venido ya habían estado aquí alguna vez y eso ha facilitado su adaptación", indicó Fortuny, quien destacó que los niños han presentado en esta ocasión menos problemas sanitarios por las campañas de prevención que se realizan en los campamentos de refugiados.
Las familias de acogida expresaron su satisfacción por disfrutar de esta experiencia y confiaron en volver a repetirla el año que viene.
"El favor no se lo haces tú a ellos, sino que te lo hacen a ti. A veces, te dan cosas que te faltan, como cariño", dijo Joana Maria Massonet, un ama de casa de Palma, que lleva tres años acogiendo a niños saharauis.