M. F. RIERA
MAÓ.- La
abstención del PSM impidió ayer que el
Pleno del Consell aprobara por unanimidad
dirigirse al Gobierno para solicitar la
creación en la isla de una residencia
oficial para jefes de estado y de gobierno
que favorezca la elección de Menorca como
lugar de vacaciones para mandatarios de
todo el mundo.
La propuesta,
presentada por el PP, contó con el respaldo
del PSOE y sugiere habilitar para ello,
aunque sólo con carácter preferente, alguno
de los inmuebles pertenecientes al
Patrimonio del Estado que hay en Menorca,
como pudiera ser la fortaleza de La Mola o
el castillo de Sant Felip, ambos en el
puerto de Maó.
La aprobación de la
propuesta se produce a falta de unos días
para que el presidente del Gobierno, José
Luis Rodríguez Zapatero, inicie junto a su
familia sus primeras vacaciones en la isla.
El PP había solicitado su debate por la vía
de urgencia en el Pleno del pasado mes de
junio, pero PSOE y PSM lo rechazaron.
Su portavoz, José Seguí manifestó
que sería conveniente ubicar la residencia
«en uno de los muchos inmuebles» de
titularidad estatal que hay en Menorca y
que, en la actualidad, «no tienen una
utilización clara». Lo cierto, no obstante,
es que Aznar primero y Zapatero después han
preferido alojarse en fincas
rústicas.
En nombre del Grupo
Socialista, la presidenta del Consell
expresó su apoyo a la propuesta de la
oposición, al tiempo que destacó la
posibilidad de poder recuperar con ello una
parte del Patrimonio del Estado. Recordó
que la isla es «tierra de acogida» para el
visitante «sea conocido o una persona
anónima».
Joana Barceló pidió al PP
que no aprovechara la abstención del PSM
para crear polémica. José Seguí lamentó que
no se aprobara por unanimidad ya que eso,
matizó, hubiera sido interpretado como «un
símbolo» de que toda Menorca quiere esta
residencia para que los jefes de estado y
los presidentes de gobierno puedan
disfrutar de la isla y, a cambio, la den a
conocer en todo el mundo.
El
recuerdo 'antiaznar'
El portavoz
de los populares también recordó que
formaciones como el PSM o Izquierda Unida
se opusieron ruidosamente a las vacaciones
que el ex presidente del Gobierno, José
María Aznar, ha pasado en Menorca los tres
últimos años. Una actitud que contrapuso al
respaldo que su formación ha expresado este
año a la elección de la isla por parte de
José Luis Rodríguez Zapatero y su familia.
En su exposición de motivos, la
propuesta aprobada señala como «buena idea»
la posibilidad de que la isla pueda
albergar las vacaciones de mandatarios:
«Como destino turístico de primer orden que
es Menorca está claro el interés
promocional que puede tener la presencia de
jefes de estado y de gobierno, sean del
color político que sean».
Entre
tanto, las últimas informaciones apuntan a
la llegada del presidente durante la
primera semana de agosto. Durante estos
días se está procediendo al despliegue del
dispositivo de seguridad, que podría
acercarse a los 200 efectivos policiales.
Los refuerzos proceden de la Península, ya
que el número de agentes de la Policía
Nacional con base permanente en Menorca es
de apenas un centenar.
La familia de
Rodríguez Zapatero se alojará en la finca
de Santa Bárbara, en el término municipal
de Maó, propiedad de un empresario italiano
que nunca hasta ahora había accedido a
alquilarla a nadie. Fue la insistencia del
personal de La Moncloa al tener
conocimiento de las presuntas
irregularidades urbanísticas de la Torre de
Sant Nicolau, la finca elegida en un
principio por Sonsoles Espinosa, la que le
hizo cambiar de opinión.
El
complejo, pese a ubicarse en suelo rústico,
dispone de pista de paddle, ha transformado
las antiguas boyeras en viviendas
auxiliares para invitados, está rodeado de
césped, tiene piscina y dispone de
barbacoa.